Viajar por primera vez a Colombia y aterrizar en Bogotá, ya bien entrada la noche, requiere ciertas precauciones, como reservar el hotel en una zona segura. ¿Dónde cenar en las cercanías al filo de la medianoche? En las calles que limitan el Parque De La 93 proliferan restaurantes caros con una clientela de parejas adineradas, él de mediana edad para arriba, trajeado casi siempre, y ella -novia, esposa, amante o de alquiler- de elegancia impecable. Es un recuerdo que me ha sobrevenido escuchando “Sin Miedo (del Amor y Otros Demonios) ∞” (Interscope 2020), el nuevo disco de Kali Uchis.

Mantiene ciertas diferencias con el anterior y con su actuación en el Primavera Sound 2019, así como bastantes afinidades. Nuevamente gran trabajo de producción, aunque ha limitado las concesiones debidas al éxito a “fue mejor” -con PartyNextDoor-, “¡aquí yo mando!” -Rico Nasty- y “te pongo mal” -Jowell & Randy- y alguna más con rastros de reggaetón. Y prosigue con su imagen de gata en celo rezumando sexo -en “no eres tú (soy yo)” afirma `lo mio es vicio, amor ficticio´- desde la fogosidad latinoamericana en una cama de hotel de lujo con sábanas de satén en la 93. Ahí están los tiempos medios de “//aguardiente y limón %ᵕ‿‿ᵕ%”, “quiero sentirme bien” y “telepatía” como provenientes de una coctelería nocturna. Añadamos el fondo de “vaya con dios”, tipo Isaac Hayes en un soundtrack para film de James Bond, y la viñeta será completa.

Lo que me ha atrapado no obstante es el riesgo, no solo interpretándolo casi entero en español, sino insertando muchos tics de bolero -ahí lucen “la luna enamorada” y “que te pedí//”- a modo de reivindicaciones de estilos clásicos, recuperando aquel romanticismo pasional de nuestros abuelos con perspectiva digital. No es un disco tan impactante y accesible para el público internacional como “Isolation”, pero sí más atractivo desde un punto de vista sociológico. E incluso musical.