Anonadado estoy. Francamente no lo esperaba. La explosión jubilosa de samples de “Since I Left You” (2000) intentó reproducirse quince años después con “Wildflower”, pero para mí ya no fue lo mismo, de modo que pocas probabilidades había de revertir una opinión a la baja transcurridos otros cuatro años, ante el temor de que alguna freakada con los samples adquiriese un tinte senil. Muy al revés, nada de locuras en “We Will Always Love You” (Modular 2020). El sample ha dejado de ser el protagonista al ser engullido en una estructura marcadamente pop. O cuando el medio deja de ser el fin para perfeccionar su función original. La de ejercer de medio.

Pero a pesar de las increíbles melodías aquí presentes, The Avalanches, impulsados por un concepto espacial, han querido ceder el protagonismo a un cartel bestial de colaboradores, algunos compartiendo canción sin a priori existir mucha afinidad entre sí. Tras un arranque lento de tres piezas -al principio también se ubicaba allí “Music Is The Light” con Cornelius, pero se trasladó al tramo final- donde destaca “We Will Always Love You” con Dev Hynes operando con tramos vocales de Smokey Robinson y The Roches, se llega a la composición que nos enamorará, “The Divine Chord”, con ese brillo australiano tan propio de The Sleepy jackson o Empire Of The Sun, donde MGMT se aúpan por encima de la guitarra de Johnny Marr y un sample de The Shirelles. Poco después, en “Interstellar Love”, Leon Bridges cantará sobre una ráfaga de Alan parsons donde participa Pink Siifu (Pink también estará presente en “Always Black”, y Leon en “Born To Lose” con sample de Frank Ocean). En “Reflecting Light” es Terence Trent D´Arby quien se pasea sobre un cacho de “Glow Worms” de Vashti Bunyan. Y “Oh The Sunn!” posee un beat que nos revuelca comandado por Perry Farrell de Jane´s Addiction.

Apenas hay treguas significativas, ni siquiera el trip hop con Tricky en “Take Care In Your dreaming” -junto a Denzel Curry y Sampa The Great- y “Until Daylight”. Antes casi nos saltan las lágrimas con la voz manipulada de Karen Carpenter en “We Go On” -canta Cola Boyy y contribuye Mick Jones- y sobre todo con el medio minuto de Karen O. de Yeah Yeah Yeahs sobre piano decodificando parte de “Darkness And Cold” de Purple Mountains antes de que Rivers Cuomo de Weezer prosiga sobre la canción y rinda un sentido homenaje a Dave Berman (brutal el videoclip con coreografía de Erik Cavanaugh). Las otras dos composiciones importantes son “Wherever You Go” (con excelentes aportaciones de Jamie xx, Neneh Cherry, y samples de Little Jimmy Osmond y Sergio Mendes) y esa “Gold Sky” donde recita Kurt Vile y remacha Wayne Coyne -ahí se ve esa psicodelia feliz adolescente que tan bien comparten Flaming Lips y Avalanches- donde está acreditado un sample de Pat Metheny.

Hasta aquí la sarta de nombres. Absórbase atentamente la hora y pico que dura el disco para intentar descifrar la magnitud del tejido asociativo. `We´ll send our love to you, Karen´, se escucha al final de “We Go On”, mientras sigue subiendo a la cabeza el pink champagne a la vez que rumiamos una vez más el texto de “Darkness And Cold”. Por mucha alegría que imparta este disco, también es un brindis por los que ya no están. Ground control to Major Tom.