Dentro del ambient podemos encontrar sonidos menos o más amables, incluso extremadamente amables. El origen filipino de la californiana Ane Roxanne y una educación católica ensayando versiones de hits -en el coro de la iglesia- de pronto se alteró con una visita a la India al descubrir las texturas musicales sacras de allí. Tras un largo EP intentando conjugar todos los referentes -con una versión de “I´m Every Woman” de Whitney Houston irreconocible-, ahora llega “Because Of A Flower” (Kranky 2020) donde el sonido etéreo bucea con calma acuática -tiene fijación por emular el arrullo del agua- con un punto entre Grouper, Labradford, Sigur Rós y Low -es Kranky, insisto- e incluso recuerdos de los inicios de la Grimes aún no rítmica.

Tanto el timbre de las notas aleteando en “- – -” como el tintineo del metal sumergido de “Venus” transmiten una sensación de serenidad transportadora de almas, mientras el ambient litúrgico de “A Study In Vastness” corrobora la espiritualidad de la grabación. Tan solo “Camille”, con un repiqueteo subliminal pop, apunta a canción formal, aunque también se difumina bajo el diálogo final en francés.

Dice Ana que el álbum ha de interpretarse como un viaje en busca de su identidad de género. Yo prefiero no buscar las claves de su inspiración y perderme pensando en mis cosas, soñando en flotación expansiva.