Lo tiene todo para triunfar. Apenas veinte años, ubicación (Londres), una cobertura mediática multinacional, ínfulas a caballo entre la honestidad y la inocencia, así como otros detalles –menores aunque no tan menores a la hora de publicitarse en este mercado de tendencias, como su declarada bisexualidad- que pueden mantener a Arlo Parks en primer plano más allá de sus canciones.

Sería no obstante un error quedarse con esta fotografía y no sumergirse en las virtudes de un debut tan asequible y a la vez dotado de personalidad propia como “Collapsed In Sunbeams” (Transgressive 2021). A partir de la serenidad poética de la intro “Collapsed In Sunbeams” apostillando sensibilidad de cantautora, se expone en textos con deje coloquial –cita a Robert Smith con tono de Suzanne Vega en una de las composiciones más llamativas, “Black Dog”, a “Twin Peaks” en “Hurt” y a Thom Yorke en “Too Good”- a través del cóctel de estilos musicales que van desde ritmos secos tipo Massive Attack edulcorados con cuerdas, gotitas de jazz tranquilo de humo y cigarrillos –combatiendo con optimismo el aislamiento en “Hope”-, un tratamiento adaptado al presente tipo SAULT, y la sospecha de que en su periodo formativo consumió tropicalia: dicen que es mitad nigeriana, y de Chad y Francia, pero me inclino a pensar que también contribuye el último apellido de Anaïs Oluwatoyin Estelle Marinho. Esa inocencia melódica atrapada en el espacio de bossa luminosa entre Cáncer y Capricornio.

La mención a Massive Attack no es gratuita –la percusión es la base alrededor de la cual todo cuadra-, pues Parks reconoce la influencia de Portishead en “For Violet”, la única canción opresiva del lote. Tampoco escatima elogios para sus deudas en “Green Eyes” –compuesta con Clairo- con Frank Ocean, Stereolab, Tirzah o Beach House, casi tan perfecta como “Caroline” donde, aunque no fuese la intención del texto, consigue una ambientación de lo más sensual. Y no podemos olvidar “Eugene”, la narración de una persona enamorada de otra –a su vez enamorada de una tercera- que la ve como solo una amiga, ya conocida por estar incluida en una playlist de Michelle Obama el pasado agosto.

¿Futuro referente generacional? De momento, a finales de enero, un lote de canciones deliciosas erigiéndose como disco del mes.