Con la melena larga y la gorra volteada muestra Tash Sultana la identidad característica del look juvenil de Australia. Otra seña a añadir para entender mejor “Terra Firma” (Lonely Lands 2021), su segundo disco -tras el rompedor “Flow State” que le popularizó en 2018-, es ser no binario, lo cual otorga a su vocalización  -utilizando ese falsete tan popular en aquellas latitudes: Bee Gees, Empire Of The Sun, etc- el pertinente justificante hormonal.

El gran secreto musical de Tash Sultana es hervir en una misma olla los estereotipos vocales del soul con la pirotecnia instrumental del neosoul y una guitarra de recursos similares a los de Mac DeMarco. Tras un principio de tanteo en los dos primeros temas, ataca con tres singles seguidos de los cuatro del año pasado, “Pretty Lady” –el vapor de la brisa costera australiana acaricia con frescura-, “Greed” y “Beyond The Pine”. Curiosamente los tres cuentan con la colaboración de Dann Hume (Evermore) y sobre todo Matt Corby, cuyo “Telluric” del 2016 reseñado aquí podría servir de referente. Más adelante encontraremos juntos los otros dos sencillos, “Willow Tree” –en clave hip hop- y el más reciente “Sweet & Dandy”, uno más de los muchos medios tiempos con cadencia melódica.

Y queda por destacar su buena mano –y voz- en dos señoras baladas como “Maybe You´ve Changed” y “Let The Light In”, para redondear un trabajo que, si bien podría cansar tras catorce canciones siguiendo el mismo patrón, apenas lo hace; gracias al acierto compositor.