Se trata más de entonar un mea culpa que de un achaque de pedantería. En la lista de los mejores álbumes del 2012 de esta página, concretamente en el puesto 27, figuraba “Soft Wounds” de Songs Of Green Pheasant, una humilde maravilla artesanal que se me pasó al editarse en enero –yo no me había fijado en ninguno de los tres álbumes anteriores de Duncan Sumpner para Fat Cat- pero llegué a tiempo para escucharla antes de terminar el año. El pasado mes de marzo me enteré a través de Mojo -¡le clavan cinco estrellas!- de que había publicado en diciembre “When The Weather Clears” (Rusty Rail 2020). Esta vez, aunque tarde, no me perdonaría dejarlo pasar sin escribir algo.

Porque la orfebrería de este profesor de Sheffield residente en Stockport está impregnada de un preciosismo natural –pese a utilizar en cierta medida la electrónica rústica- que asombra. Resonancias cristalinas de folk son la base y –como en “Garden Hook” y “Lucy Says”- se gustan adobadas con la liturgia invernal de Fleet Foxes o Mutual Benefit. En alguna –por ejemplo en “Sisters Of The District”- se envalentona al empezar con guitarra levitando en ácido pero en seguida la pieza se va endulzando con la inyección dreamy. O en “The Wormwood Star Falls”, cuya mezcla de cachivaches electrónicos y medievales acaba por envolvernos, así como en “In Very Truth”, un villancico psicodélico. Incluso al tirar de disonancias –caso de “I”- las asocia de tal manera que consigue una perla sonora luminosa. La coincidencia generalizada es que sobresale “Hello” del resto, quizás por ser la más animada y porque la miríada de sus tintineos -campanas, cencerros, etc- es muy cálida, aunque en cualquier tramo del álbum –también en el cierre de “Redundancy” con su piano sencillísimo- se palpa la emoción.