“Becalmyounglovers” (Bowerbirds)

 

La noticia de un nuevo disco de Bowerbirds con solo Phillip Moore a las riendas, sin su ex Beth Tacular –la voz que apuraba unas décimas por encima de las demás-, no auguraba repetir aquella impagable sensación de complicidad de “Hymns For A Dark Horse” (2007).

Nueve años sin embargo son muchos años desde “The Clearing” (2012), el último, y dan para engendrar unas cuantas composiciones importantes que reflejan lo que ha cambiado nuestra vida. Al principio “Becalmyounglovers” (2021) llega desangelado con “SBSF” y no despega con los arreglos espartanos de “Seems Impossible” o la pulsión seca de “The Rules”, aunque enseguida “Revel Revel” se empasta con una vulnerabilidad instrumental –algo de cuerdas- a modo de pista de despegue. Mucho más íntima sin la percusión resabiada, “All This Rain” se acerca para dejar caer toda la calidez provinciana de Carolina del Norte en “Moon Phase”. La de Jenn Wasner y Matt McCaughan –este último colabora, así como Alex Bingham de Hiss Golden Messenger, y Libby Rodenbough- que se remonta hasta Wisconsin cuando encontramos ciertas similitudes entre “Sweet Dissonance” y Bon Iver; no en vano el disco ha sido manipulado desde el manantial de Eau Claire.

Cuando Moore empieza a curarse tras enseñar su sangrado, “Every Life” se asienta en nuestra mente  como el final sereno de un disco que no puede competir con las excelencias del pasado, pero está dispuesto a batallar en la liga de la modestia. Carolina del Norte, un hervidero de apacibilidad: southern comfort.