Desde San francisco, la pareja de Sweet Trip formada actualmente por Robert Burgos y Valerie Cooper buscan ese límite de la dulzura confraternizando con la psicodelia y electrónica cortante en “A Tiny House, In Secret Speeches, Polar Equals” (darla 2021). Disco largo y denso con canciones entre cinco y seis minutos de promedio, manejando opciones diversas a modo de resumen de las distintas variantes desplegadas en trabajos anteriores.

Tras abrir como unos Tame Impala de Frisco en “Tiny Houses” –habrá otra espiral lisérgica más adelante en “Polar Equals”-, juegan en aguas entre el dream pop –“In Sound, We Found Each Other”-, el shoegaze, cierto pulso beat –“Surviving A Smile”- y bastantes detalles de glitch. Todo revuelto sin al parecer planificación en los desarrollos, pues muchas piezas toman rumbos imprevistos tras su arranque. El esqueleto acústico de “Chapters” pasa a synth y después te hace pensar en las razones para que Neil Halstead complementase Slowdive con Mojave 3. En la larga “Eave Foolery, Mill Five” suspiran como The Radio Dept –y no es en la única: la mejor, “Walkers Beware! We Drive Into The Sun” también les evoca en clave más pop otoñal- mientras tienen a bien optar por un final feliz, tras casi 70 minutos, con la belleza litúrgica redentora de “At last A Truth That Is Real”.

Se hubiese agradecido más concreción para navegar por entre las tropecientas ideas aquí sin apenas filtrar. Su psicodelia de infinitos colores podría producir una obra maestra (comercial) en caso de ser domesticada. De momento nos conformaremos con intuirla en esta colección que necesitará muchas escuchas para ser asimilada.