La relación musical entre Wild Honey y Remate se prolonga en beneficio de ambos con resultados de nivel cada vez más excelsos. Como si Guillermo quisiera dejar de desgastarse tanto pensando en arreglos, mientras al segundo ya le va de perlas oxigenarse –en un campo propicio para él como el pop tras tantas bandas sonoras- sin tener que cargar con el esfuerzo de componer. El caso es que “Ruinas Futuras” (Lovemonk 2021) es una colección de gran belleza dibujando escenarios imposibles que nos ayudan a soslayar nuestra realidad gris.

Lo mejor del álbum es su fluidez melódica. Remate coproduce con una perspectiva similar a la del Sean O´Hagan más amante de Beach Boys con la experiencia de su paso por Stereolab. La entrada de piano tan sencilla como preñada de nostalgia de “Ruinas Futuras” mientras las cuerdas resaltan la ternura; los vientos mullidos de “Me Dijeron Que Ya no Vives Aquí” omnipresentes a lo largo de toda la grabación; o las bases rítmicas de mecánica humanista. Sin olvidar la mezcla de Ali Chant (Aldous Harding, Soccer Mommy, Gruff Rhys, POSTDATA).

De hecho todo viene impregnado de una compasión que tiene que ver con los dos últimos años –unos han sido padres, otros hemos perdido seres queridos- de nuestras vidas y de la aceptación de la nueva realidad. La necesidad de notas amables, cada vez más imprescindibles para nuestra supervivencia frente a las adversidades, convierte “Ruinas Futuras” en un trabajo de adquisición obligatoria. Por prescripción facultativa.

Convirtiendo cenizas en diamantes, entre sonidos y sombras. Mientras amanecía.