Diez años atrás se le comparó con detalles de Sufjan Stevens, Nick Drake, Iron And Wine y Elliott Smith. A tenor de lo que se escucha en “Dancing On The Sun”, primera canción de “Ready The Asrtonaut” (Nettwerk 2021), no han cambiado mucho las cosas en el pentagrama de Walter Fitzsimmons.

Profundizando no obstante se confirma la evolución –típica en el gremio- desde la guitarra acústica a los instrumentos programados, y muchas de las composiciones podrían figurar en cualquier banda sonora de serie televisiva –de hecho William despuntó gracias a una de ellas- con muchos arreglos sintéticos tipo Peter Gabriel o el Phil Collins de “In The Air Tonight”. Solo que William actualiza ese tono vocal rasposo en un vapor familiar similar a Sufjan –la colcha de teclados y las voces dobladas de “Daedalus, My father”- para montar un marco donde el espacio –“Ready The Astronaut” sería su “Space Oddity”, con la frase final repetida `I´m never coming home´-, la libertad, volar y el amor imposible se conjuran, llegando a recurrir a la mitología griega –Dédalo, su hijo Ícaro, y el invento de las alas para conseguir escapar- y así darle sentido a sus sentimientos atribulados. Y aunque a ratos –“If I Fell Back To Earth”- bastante convencional, finalmente William consigue inocular el mensaje –tremendo alegato de amor en “Icarus”- de esperanza. Porque pese a que, como saben los aficionados a la mitología griega, lo de escapar volando no acabó precisamente bien, las experiencias obtenidas de lo que una vez salió mal deben servir como acicate para que las próximas sean mejores. Y ser recordadas con cariño y cautela.