Prado, lago, sol, verdor, baño: es lo que desprende la portada de “Great Big Wild Oak” (Double Double Whamy 2021), debut de la tejana Alex Montenegro bajo el logo de Skirts. Y lo que refleja de hecho es la base de un sonido inspirado en formas acústicas de folk pasadas por la trituradora emocional de una chica cuyo amor/odio por su ciudad natal –Dallas- le impulsa a este tipo de creatividad. Bedroom folk de última generación.

La combinación pastoral entre guitarras acústicas y piano llegó a su cima melódica hace medio siglo con Van Morrison. Desde entonces, las derivaciones -más guitarras, menos pianos, más folk y viceversa- han suscitado aportaciones de distinto pelaje e interés. La apuesta de Skirts incluye la utilización de slides –también Faye Webster, pero distinta- para obtener un toque personal. En forma de fingepicking crepuscular pero eléctrico e incisivo (“Always”), pastoral libertino a lo CocoRosie (“Easy”), optando por el enjambre de una textura enriquecida como Big Thief (“Remember”), o acercándose al dream pop con banjo (“Sapling”).

Casi todas las piezas buscan el final ensoñador tejiendo una telaraña acústica preciosista. De ahí la cita a Big Thief, aunque podría también añadirse el Ryley Walker más silvestre. Teniendo en cuenta que se trata de una joven de apenas un cuarto de siglo apañándose con modestia y no de un experimentado grupo de músicos bregados, tiene mucho mérito.