Aunque cuando publicó “Rose In The Dark” (2020) apenas era conocida, su popularidad se disparó al saberse su implicación en el proyecto SAULT, de modo que se había creado cierta expectación ante la puesta a la venta de “Mother” (Forever Living Originals 2021), el segundo disco de Cleo Sol.

El álbum se asimila en dos niveles. En el musical, la influencia de SAULT se refleja gracias a los arreglos de Inflo, que evita las partes más duras de la banda en aras de una suavidad soleada -`love in the sunshine, love, I see´, canta en “Build Me Up”, y de hecho la profusión de teclados benignos llevaría al Stevie Wonder de “You Are The Sunshine Of My Life”- a juego con los sentimientos que pretende transmitir.

Y es en el otro nivel, el conceptual, donde puede crujir la grabación. Cleo, desde el título y la portada, pretende describir las sensaciones de la maternidad, lo cual es lícito en las medidas adecuadas. Una hora y pico sin embargo se hace demasiado larga escuchándola reflexionar sobre el tema desde todos los ángulos benignos. La plenitud de dar luz a una nueva vida, el amor incondicional de los seres conectados, los consejos maternos, la implacable evolución hacia una mayor independencia del retoño; todos los pensamientos de una madre feliz –a la que no le importa tirar a veces de cliché- sobre un fondo de tibieza cálida de domingo matinal. La percusión hueca construida por Inflo permite magnificar su expresividad vocal (“Promises”) y se recurre a estructuras de góspel (“We Need You”) para ensalzar el poder del mensaje, o a recursos de tropicalia (“Don´t Let It Go To Your Head”, “23”) para ganar plasticidad, con una muy sugerente “Dangerous” incrustada en “Music” a modo de climax.

Placentero –de placenta- al máximo. Y bonito, aunque demasiado buenista.