Veo en las redes que se está notificando un recopilatorio de Kero Kero Bonito con los EPs “Civilisation I” (2019) y “Civilsation II” (2021), sus aportaciones inmediatamente anteriores y durante la pandemia. Una buena idea, pues sirve para paliar las expectativas de un próximo tercer álbum de momento altísimas que, esperemos, vea la luz antes de sus conciertos en Primavera Sound 22.

Kero Kero Bonito siempre han olido a futuro. Su manejo de la electrónica al coquetear con el indie ha sufrido altibajos durante estos años, y algún día –cuando sean mundialmente conocidos- deberemos repasar los dos primeros álbumes para entenderles mejor. A día de hoy se les relaciona con PC Music por la evolución de su sonido, y esa estructura tan mecánica que, junto a la voz ensoñadora de Sarah Midori Perry, parece un legado en vida del pop japonés más vibrante aunque proceda de UK.

Gran parte del impacto tanto de “I” como de “II” se debe a la combinación entre el contexto y el mensaje. Un hyperpop que arrastra influencias math en “Battle Lines” deviniendo dream cibernético –si mezclásemos Saint Etienne con AG Cook- en “When The Fires Come”, con algún detalle retro –moog- en “The River”, y que transmite la sensación de que algo no va bien meses antes de que llegue el virus. Un repaso con voz cándida a las grietas mercantilistas –apelando al pacifismo, ecología- de una civilización, la nuestra, en plena decadencia ética, reforzado esta pasada primavera con tres canciones más –“The Princess And The Clock”, “21/04/20” haciendo referencia al mismo día un año antes de su publicación, y “Well Rested”- para ayudar a concienciar desde un foro capaz de llegar a las generaciones que liderarán nuestro futuro. Y, la guinda del pastel, con armas musicales capaces de rivalizar en su visión de futuro –combinando pop de grandes estribillos con últimas tecnologías- con Pet Shop Boys.