Por mucho que se haya subdividido y titulado de modos distintos, el pop británico de guitarras regenerado tras el punk siempre ha mantenido ciertas coordenadas constantes. The Brilliant Corners son un buen ejemplo. Cuando surgieron en 1983 con el single “She´s Got Fever”, buscaban el disparo corto con residuos de pólvora garage-punk. Poco tiempo después, a remolque de la popularización del C86, encajaron con calzador aportando su pluma costumbrista –como la de los Madness post ska- y varios temas que merecerían ser coreados en cualquier pub de Bristol (sí, allí hubo vida antes del trip hop).

Publicaron “Somebody Up There Likes Me” (McQueen 1988) ofreciendo bazas significativas. Como decíamos, con “Teenage” se percibe que no importan los estilos pues siempre subsistirá una veta compositora británica en forma de himnos (después, con mayor energía, lo veríamos en The Fratellis y The Vaccines). Su labor de enlace con el brit pop queda plasmada en ella, y la relevancia de The Smiths en aquellos días se percibe en piezas como “Friday Saturday Sunday Monday” y la excelente “Trust Me”. O la utilización de la trompeta en este tipo de formato –muy stompin´ en “I Can´t Wait That Long”- que después adaptarían otros compatriotas –por ejemplo Animals That Swim- gracias al buen trabajo de Dan Pacini descargando a Davey Woodward y Chris Galvin del grueso del protagonismo.

Cierto, no fueron demasiado originales ni protagonizaron portadas a mansalva, pero este álbum –escúchese cómo se vertebran todas las influencias en el cierre vibrante de “With A Kiss”- fue de lo más completo y representativo de aquella época, aunque otros grupos se llevasen los titulares, como The Woodentops. Woodward y Galvin formarían después The Experimental Pop band.