Se abrió la veda en Rose City Band con el trasvase de la psicodelia germánica de Moon Duo hacia un country expansivo, relajado y delicioso. Ahora Barry Walker también deja a un lado su vertiente más electrónica en North Americans para adentrarse en las raíces –un poco ya se especuló en “Roped In”- junto a una Valerie Osterberg –y Jason Willmon al bajo- que no solo pone el toque vocal femenino aterciopelado sino que, con la flauta, tiñe de pastoral gran parte de este segundo álbum “Tropicale Moon” (Feeding Tube 2021).

En el disco predomina el country de contarse las penas, como en “A Yardin´ I Once Went”, donde las slides se entrecruzan maullando y la flauta lloriquea. En “Mother Carey´s Chickens” se propone cierta tensión con el bajo, aunque atemperada por la voz de Valerie, mientras en un instrumental (“Actual Expressway”) se salen del guión con ribetes de ambient industrial adaptado a flauta (otro instrumental atípico es más adelante “Set Sail”, con mística flautera similar).

Estamos en la segunda parte de la grabación, marcada por el tema titular con una cadencia cimbreante para que los alisios muevan la hamaca en el trópico, así como por el cierre de “Richard Of Augite” que, con tono de country folk más severo, parece querer decirnos que, pese al divertimento agitando ciertas opciones, se pueden poner esbeltamente serios cuando se lo propongan.