Reputados en Australia gracias al debut con “Amyl And The Sniffers” (2019), traspasaron fronteras –como se comprobó en Primavera Sound 2019- e incluso antes de publicar este segundo “Comfort To Me” (ATO 2021) ya tenían ofertas suculentas, como la de abrir para Liam Gallagher y Foo Fighters en sus conciertos de la próxima primavera. Amyl And The Sniffers disparan para hacer daño y divertirse/nos.

Abren el álbum con “Guided By Angels”, derroche de energía punk avasallador, al que sigue la más corta y mortífera “Freaks To The Front” –pogo a tope, como “Capital”- a modo de exabruptos feroces aunque con cierta pulcritud de las antípodas: esos solos de guitarra de blues rock acerado –como en “Security” o una “Hertz” de interpretación estratosférica de Amyl- no encajarían en bandas cuya perspectiva del punk va más allá de lo estético y alcanzan la actitud y la ambición evolutiva aspirando a la contundencia brutal, tal que Idles o Squid. Aquí se concentran en las formas clásicas de canciones cortas que se enganchan y te atrapan en su espiral eufórica, sin tregua, sin tampoco el sectarismo occidental, enfundados en el buen rollo australiano que tanto abraza a Sex Pistols como a Guns & Roses, Red Hot Chili Peppers, Metallica o Nirvana.

Lo cual no impide que lleguen como una patada en las partes. Y, si es de parte de una voz femenina, aún las inflama más.