Treinta años de carrera y The Innocence Mission aún no parecen haber llegado a su plenitud. Cada álbum nuevo es sucedido por otro mejor. Ahora a Karen Peris le ha venido bien publicar este “A Song Is Way Above The Lawn” (Thérèse 2021) en solitario –no tan en solitario pues le acompañan su marido y sus hijos- con casi solo piano y su pluscuamperfecta voz de cristal. No, Karen Peris no es Karen Carpenter, pero conmueve mucho más en la intimidad de sus melodías utópicas.

Gracias a la tonalidad inocente de su voz, ha aprovechado para juntar diez composiciones desde la perspectiva infantil. “Superhero”, “George In The Car”, “Sister Birds” y “For A Giraffe” recogen el calado que tienen en nuestra memoria aquellas primeras experiencias sensoriales, y funcionan casi a modo de homenaje a los sueños que nos moldearon. Los primeros amigos, la nieve cayendo, las noches estrelladas o el frío exterior presentido desde la calidez del hogar con chimenea: por muy clichés que parezcan, en su mundo cobran sentido vital. Escuchando la belleza cristalina de “I Would Sing Along”, la oda a la amistad de “To The Library” y la contemplación extrema de “This Is A Song In Wintertime” –frases haciendo mella con guantes de seda: `it´s strange to be out of everything´-, uno se pregunta si existe música más sublime que ésta.

Aunque un poco más austera que en algunos discos de la banda, el secreto de Karen es haber configurado un universo de miel donde caben todos sus recuerdos, sueños y deseos. Y ella deja que entren los nuestros para compartirlos juntos, poniéndoles la banda sonora precisa. Un oasis impensable hoy en la vida real. Karen, you´re waving me a sign: to be alive. Otro diez.