El sexto álbum de HTRK sigue mostrándonos a la pareja australiana formada por Jonnine Standish y Nigel Yang ensimismada en su universo introspectivo. Esta vez no obstante “Rhinestones” (N&J Blueberries 2021), tal vez marcado por la pandemia y la austeridad a la que nos ha obligado a operar a todos, resuena a alcoba en la madrugada.

Llega más espartano que “Venus In Leo” (2019), a tenor del inicio con “Kiss Kiss And Rhinestones” y “Valentina”. Además del confinamiento –se grabó en nuestra primavera del 2020, o en el otoño australiano, como prefiérase-, ha influido en el tono general su acercamiento al country gótico; el de Cowboy Junkies con la nocturnidad de los primeros Low y el grado narcótico de Mazzy Star. En “Sunlight Feels Like Bee Stings”, una guitarra trasnochada resigue a la acústica mientras se adentra en los recovecos de melancolía auspiciados por la voz de Jonnine. Tras sobrevivir a las inclemencias emocionales de la noche, nos ataca como dice el título: la luz del sol se siente como picaduras de abejas.

Aunque en conjunto la grabación no es sobresaliente porque le falta algo de convicción a la precariedad –“Reverse Déjà Vu”, “Straight To Hell”-, han de subrayarse ciertos momentos como el aire de proximidad con que fluye “Real Headfuck”, y la sensación de recogimiento espectral de la colección.

 

PD: Por cierto, al igual que otros grupos australianos como Quality Used Cars, reconocen en los créditos a los propietarios originales de aquellas tierras, la gente Wurundjeri de la nación Kulin.