Definitivamente con “In Heaven” (Thirty Tigers 2021), Tim Showalter pretende acceder a la División de Honor de los grupos de americana de USA. Un sonido muy compacto y poderoso, con ese mínimo común denominador entre Springsteen, The War On Drugs y My Morning Jacket que derriba cualquier obstáculo.

Sucesos familiares que implican pérdida, cambios y movimiento –se ha mudado de Filadelfia a Austin- marcan las composiciones donde se ve respaldado por la producción de Kevin Ratterman, cuyos trabajos pàra My Morning Jacket –también presentes Bo Koster y Carl Broemel- y otras bandas de postín como Heartless Bastards le convierten en un alquimista de ese rock americano que respira por los pulmones de los clásicos. Con solo entrar “Galacticana”, tan disciplinar en el espejo de Adam Granduciel, ya sienta las bases.

El disco viene marcado por lo que le ha pasado a él y al mundo durante los últimos meses. La decisión de mudarse se ve reflejada en “Easter” (con James Iha de Smashing Pumpkins). El solo de guitarra profundo de “Hurry” pone el dramatismo a su decisión de dejar el alcohol. “Horses At Night” muestra nuestra nimiedad ante el universo –también “Carbon”- con la muerte de Hendrix como telón –Jimi y el gato muerto de Tim se hacen amigos en “Jimi & Tim”- mientras “Somewhere In Chicago” supone un homenaje a John Prine. Y aunque el tramo final decaiga –la pastosa “Sister Saturn”, con sus acordes sobados, podría ser de Jackson Browne colándose en una fiesta heavy-, la corta redención final de “Under Heaven” nos recuerda la entereza del conjunto de la grabación.