“Won´t You Take Me With You” (Daniel Knox). Este barítono imperial, que trabaja las canciones como si fuesen bandas sonoras de películas de hace un siglo, de pronto se apodera de la estancia con melodías  transportándonos a infancias de nuestros antepasados, Una bossa decadente de invierno en Chicago (“Vinegar Hill”) que deja paso a “Fool In The Heart” y “Girl From Carbondale”, seguramente las dos canciones seguidas más emocionantes del 2021. Conocedor del paño histórico norteamericano, también es capaz de enfundarse el mono de Randy Newman para soltar después solo con piano “Lights Out”. No habría auditorio capaz de hacer justicia a semejante inmensidad.

“Distractions” (Tindersticks). Staples aparca el terciopelo nocturno dramático de la banda. El cambio de humor, supuestamente debido a la pandemia, sigue siendo de medianoche, pero ahora acoplado a una austeridad –menos cuerdas y ornamentos de gran banda- donde tan importante es una caja de ritmos como una guitarra de funk licuado. Y sin temor de mantener durante once minutos –“Man Alone”, la que abre- un pulso mecánico sinuoso que acaba derivando en cacharrería Stereolab maníaca. La interiorización de los acontecimientos les hace atacar a su manera personal tres canciones elocuentes: “A Man Needs A Maid” (Neil Young), “Lady With The Braid” (Dory Previn) y “You´ll Have To Scream Louder” (Television Personalities). Tras una “Tue-Moi” aludiendo al ataque terrorista del Bataclan, cierran con otra pieza larga, “The Bough Bends”, donde durante nueve minutos podría ser Mark Kozelek cuando tira de electrónica.

“Song Of Co-Aklan” (Cathal Coughlan). Nunca ha sido de estribillo fácil, ni en Microdisney –aunque atemperado cpor las maneras de Sean O´Hagan- ni mucho menos en la época de arrebato de Fatima Mansions. Pese a no vociferar como entonces, el mantra crooner de Cathal sigue resultando incómodo (“My Child Is Alive!”) y atractivo a la vez. Gracias a la ayuda de buenos amigos como el mismo Sean, Luke Haines o Nick Allum, puede desplegar un abanico de relativa amplitud, que va de una agresividad madura (“St Wellbeing Axe”) a una sempiterna devoción por Leonard Cohen (“The Lobster´s Dream” sigue demostrando por qué Fatima Mansions fueron incluidos en el mítico álbum de tributo “I´m Your Fan” de 1991) y a una ambientación sugerente (la nocturna “Falling Out North St.”)