“Treasure Of Love” (The Flatlanders). La pandemia ha conseguido reunir de nuevo a Joe Ely, Butch Hancock y Jimmie Dale Gilmore. Gran colección de country de pureza eléctrica, donde conviven composiciones propias –algunas rescatadas, como “Ramblin´ Man”- con versiones que se centran en épocas muy significativas. Aparte de “Sittin´ On The Top Of The World” (1930), “Long Time Gone” (1944), “I Don´t Blame You” (1946) y “She Belongs To Me” (efervescente cover del Dylan 65), predominan los años 1957/58 con “Love, Please Come Home”, “Give My Love To Rose” (Johnny Cash) y “Treasure Of Love” (George Jones) juntas, y 1970/71 con “She Smiles Like S River” (Leon Russell), “The Ballad Of Honest Sam” (Paul Siebel) y “Mobile Blue” (Mickey Newbury). Añádanle “Snowin´ On Raton” de Townes Van Zandt y sabrán por qué una selección puede decir tanto de sus intérpretes.

“The Ballad Of Dood & Juanita” (Sturgill Simpson). Trama conceptual. Una narración situada en el Oeste de la guerra civil norteamericana a través de diez canciones cortas. A Dood, hijo de minero, le es robada su pareja mestiza, así que sale con su perro y su mula en persecución del secuestrador, que más adelante la vende a los indios. Con las mejores rimas country y los instrumentos adecuados retratando la época –violín, mandolina, arpa de boca, banjo-, Sturgill procede a una auténtica masterclass amena y divertida del legado musical gringo. Contribuye Willie Nelson en la serenata con aires tejanos “Juanita”. Un must para cualquier admirador de un trabajo ejecutado con mimo.

“The Marfa Tapes” (Jack Ingram, Miranda Lambert & Jon Randall). Tres músicos amigos se van a un rancho de Marfa –pueblo del oeste de Texas alejado de las grandes urbes, a cien kilómetros de la frontera, últimamente con una fama creciente como centro artístico- con una guitarra acústica, encienden el micrófono a pelo, y graban esto. Naturalidad extrema y voces conjuntas disfrutando una al lado de la otra en ambiente de hoguera y acampada, recuperando cancioes –desnudas esta vez- de sus discografías respectivas. Como si estuvieran tocando en tu habitación, solo que lo hacen desde el condado de Presidio. Con todos los crecs y los cracs de una demo. Nashville queda muy lejos.