“Nurture” (Porter Robinson). Electrónica PC en la onda de A.G. Cook, Kero Kero Bonito, pop japonés, videojuegos, etc, pero desde los afables paisajes de Carolina del Norte, con el synth pop tipo Passion Pit como punto de partida, en un segundo álbum cuya veta pop florece en estribillos imborrables. Ahora se añaden al EDM instrumentos orquestales en un cóctel delicioso: “Look At The Sky”, “Get Your Wish”, “Mother”, “Sweet Time”, la preciosidad acústica “Blossom” (casi Sparklehorse), “Unfold”, o el final perfecto con “Trying To Feel Alive”; de hecho todas. En la reseña para Rockdelux me atreví a comparar algunas tonadas con las de Paddy McAloon. Escúchenlo detenidamente. Y juzguen.

“Optimist” (Finneas). El cerebro tras la pop star. El hermano de Billie Eilish decide dar el paso. Muchos detalles comunes, como cierto apego por la bossa (“Happy Now?”, tal vez un guiño al título del segundo álbum de su hermana) con ramalazos de Tom Misch (“How It Ends”). Le falta algo de solemnidad artística, el aire es casero, de autor en su refugio. En contrapartida presenta unos textos muy interesantes por venir de quien vienen, tratando el paso del tiempo, así como los inconvenientes de una fama –igual que Billie- que no forzosamente trae la felicidad. How can you sing about sex when the school is on lockdown. I know my pool is heated. Business is where I´m seated, I tried saving the world, but then I got bored. Musicalmente podría ser a ratos la maqueta de un álbum de Coldplay. Es un cumplido. Who wants a millionaire when you can have a friend?

“HARLECORE” (Danny L Harle). La fiesta interminable: las raves. Desde la mirada actual de un orfebre de PC Music con más conexiones que A.G. Cook, trece muestras –casi todas- de trance, electro y ritmo acelerado non stop que dominaba las pistas hace un cuarto de siglo. Se resguardan bajo el paraguas de cuatro alter egos –en el de DJ Ocean rescata tramos de su producción del primer disco de Caroline Polachek, con “Ocean´s Theme” y “For So Long” como excepciones de misticismo sintético- y son de melodía fácil, divertida, e infatigables, sobre todo disfrutadas en el ambiente adecuado bajo focos cegadores. Incluso, por escuetas, no suenan repetitivas aún pareciéndose mucho. Saquen del baúl la chapa de smile.