“As The Love Continues” (Mogwai). Cuando tienes dos personas con el mismo apellido, y prefieres ver al jugador del Barça que escuchar al músico escocés, problema habemus. Lo reconozco, y lo comentamos en febrero con un amigo: da pereza a estas alturas encarar un nuevo trabajo de Mogwai a priori. El caso es que, una vez puestos, la cosa mejora. Abstrayéndonos de los rasgos inevitables de su sonido y de los nombres ilustres (vuelve a la producción Dave Fridmann, Colin Stetson comparece en “Pat Stains”), es sano entrar en reflexiones mientras se intenta definir la cascada a plomo de “To The Bin My Friend, Tonight We Vacate Earth” -¿es post rock o shoegaze?- y subrayar los tramos diferentes. La liquidez de “Dry Fantasy”, el brutalismo majestuoso de “Midnight Flit”, o el pulso seco de arranque de “Pat Stains”. Lo que menos epata por conocido es el taladro de “Drive The Nail” o la abrasión de “Fuck Off Money”. Y lo que más, una “Ritchie Sacramento” –cantada- inspirada en la muerte de Dave Berman.

“Genesis” (XIXA). Desde Tucson, el southwest árido utilizando filtros distintos a Calexico. Más psicodélicas, las guitarras de Brian Lopez y Gabriel Sullivan apuestan por cruzar al Morricone sixties (Genesis Of Gaea”,”Velveteen”) con lo latinoamericano (“May They Call Us Home”) y ramalazos prog menos convulsos que Nemegata (“Thine Is The Kingdom”) hasta confluir en algunas piezas que recuerdan a Howe Gelb y Nick Cave. A veces incluso en la misma composición. Si añadimos otras de distinto pelaje como “Soma” (neutra y permeable) y “Eve Of Agnes” (ramalazos morunos a lo Tinariwen), tenemos un producto robusto y diverso con pátina polvorienta.

“GLOW ON” (Turnstile). Dentro del segmento metalero, el cuarto de los de Baltimore –Mike Elizondo produciendo- procura escaparse de los acordes duros de rigor, y a menudo busca bases de otros géneros con los riffs actuando como meros catalizadores. Aunque a veces la velocidad les pueda –sea core, punk o metal: incluso hacen coincidir los tres en piezas de apenas un minuto como “HUMANOID / SHAKE IT UP”-, aportan muchas variantes. El guiño negro de los cuarenta segundos de “NO SURPRISE”, ese piano fugaz terminando “DON´T PLAY”, la introducción electrónica de “HOLIDAY”, los arpegios líquidos de “UNDERWATER BOI” –Julien Baker en los créditos-, el pop alternativo de “NEW HEART DESIGN”, o la cadencia –casi AOR- de “ALIEN LOVE CALL” junto a Dev Hynes (Blood Orange). Por cierto, odio la tontería de titular las canciones en mayúsculas.