“Forest Of Your Problems” (Snapped Ankles). Combaten en textos con estrategia punk la deriva del desgaste al que sometemos a nuestro entorno natural, y con una música entre motorik, electrónica y rock británico, especialmente rica en el tratamiento de las percusiones: en “The Evidence” y “Shifting Basslines Of The Cornucopians” van de Talking Heads a The Moonlandingz; en “Undilated Lovers” más Fischerspooner; y en “Forest Of Your Problems parecen Bo Diddley con arreglo de John Kongos interpretando “Peaches In Regalia”. Hasta que todo explota en “Rhythm Is Our Business”. En cualquier caso, la originalidad que proyecta la percusión enriquecida a los pulsos alemanes trepidantes, deriva en un sonido divertido cuestionando el rumbo suicida del planeta. El bosque tampoco podrá parar esto. Mientras tanto, yo no puedo dejar de bailar.

“CRAWLER” (Idles). A la chita callando -¿callando?: más bien al revés- ya van por el cuarto. El canto de alguien que sigue vivo pese a sus adicciones. En “MTT 420 RR” Talbot suena a Mark Lanegan tras sobrevivir a un accidente de tráfico. Un agradecimiento en el que sin embargo reconoce que, pese a las drogas, no llega la felicidad (`I´m in a paralytic loveless dream´, canta en “When The Lights Come On”). Que reconoce su alcoholismo –furiosas y trepanadoras “The Wheel” y “Crawl!”- y que lucha constantemente entre la culpa por no rehabilitarse y la euforia del subidón –en “The Beachland Ballroom”, con voz de Greg Dulli, grita `I´m feeling magni-fucking-fique´- previa a la toma de conciencia –“Meds”- de que necesita medicarse. Siempre utilizando los mismos registros del entorno punk.

“Sympathy For Life” (Parquet Courts). Grabado justo cuando brotaba la pandemia en marzo de 2020, es un trabajo que les aleja musicalmente de su estilo herrumbroso y se inclina por la pista de baile. La primera mitad, producida por Rodaidh McDonald, aunque punk de corazón, se centra en esos ritmos densos contundentes -¿el 1989 de Happy Mondays?- y nos enseñan las garras hasta “Homo Sapien”, la séptima. De las restantes siguientes, dos están producidas por John Parrish –“Sympathy For Life” y “Pulcinella”- y se advierte un tono más funky –“Zoom Out”-, así como cierta influencia –“Trullo”- de los ritmos con latido atropellado tipo David Byrne.