Dos amigas de toda la vida que, pese a montar el grupo Let´s Eat Grandma, se van distanciando. Revisan su relación interrumpida por la pandemia –durante la que falleció el novio de Jenny Hollingworth-, volcándolo todo en este “Two Ribbons” (Transgressive 2022).

El álbum entra a lo grande directo con el estribillo en “Happy New Year”, mientras los sintetizadores asaltan más allá del synth pop, entre la pirotecnia de felicidad. Feliz año nuevo, juntas otra vez. Esta ilusión renovada persiste (`I still believe I haven´t met the best days of my life´, dicen en “Levitation”) a remolque de un optimismo que se refleja en lo musical aunque no exento de sombras de soledad (el falso éxtasis de “Insect Loop” o la euforia agridulce tamizada por un saxo en “Hall Of Mirrors”) tras el manto de épica. Todo canalizado por un productor como David Wrench, que recientemente ha mezclado discos tan emblemáticos como los últimos de Spiritualized, Courtney Barnett, Villagers y Arlo Parks.

Superado el ecuador de la grabación, un break de medio minuto deja paso a una segunda parte pausada, donde incluso asoman guitarras acústicas y amago orquestal (“Strange Conversations”). Hora de sacar conclusiones y de, como se subraya en “Two Ribbons”, pensar en el vaso medio lleno. `I just want to be your friend. Just like it always was´.