Una fórmula del punk –canciones de minuto y pico con intensidad máxima que evitan repetir conceptos- adaptada al indie pop de escuela C86. Esto es lo que proponen Jeanines, dúo formado por Alicia Jeanine (guitarra y voz prístina de eco folk con alcance semejante a Natalie Merchant) junto al percusionista Jed Smith.

La urgencia del envite del segundo álbum “Don´t Wait For A Sign” (Slumberland 2022) no cesa durante las trece piezas –ninguna llega a los dos minutos- y nos impregna de la misma sensación adolescente –más cruda y menos pulida- que The Pains Of Being Pure At Heart al principio, mezclando ímpetu y ensoñación. Todo discurre muy rápidamente, un estribillo tras otro –algo de Velvet Underground podría intuirse en “People Say”, tonada chiruquera en “Got Nowhere To Go”, etc-, infalibles, sin apenas cambios mencionables que salgan del guión poppy o una balada para romper y oxigenar el discurso. Seguramente porque no lo creen necesario al prescindir del formato pop de 3 o 4 minutos que necesita alguna pausa. Total, son 21 minutitos de rodillo jangle. Un deleite estival.