El confinamiento incitó a muchos músicos a embarcarse en aventuras que difícilmente podrían haber tenido lugar en condiciones –esas agendas tan cargadas- normales. Thom Yorke y Jonny Greenwood empezaron a tomarse en serio sus sesiones con Tom Skinner, el excelente percusionista de Sons Of Kemet, hasta el punto de enredarse en The Smile, bajo la supervisión del inefable Nigel Godrich, para grabar “A Light For Attracting Attention” (XL 2022).

El tintineo de las primeras notas de “The Same” ya nos adentra en el universo atribulado de Yorke, enriquecido por la sabiduría –tanto instrumental como en los arreglos- de Greenwood. Escuchar a los dos músicos complementarse en guitarras y bajo, sobre el manto rítmico propulsivo, es un gozo. “The Opposite”, “The Smoke” y “Thin Thing” se proyectan como híbridos de funk con apuntes de math dislocado. No aportan fórmulas sustancialmente alejadas de lo ya expuesto por Radiohead entre “Kid A” “A Moon Shaped Pool”, pero sí una textura distinta gracias a la percusión. Por supuesto, incluso al piano –más cálido en “Pana-vision”-, aflora el desasosiego y el tormento.

Un viaje interior donde se suceden momentos de paz y conflicto: ahí está la búsqueda del líquido amniótico en el que sumergirse en busca de paz (“Free In The Knowledge”) comparado con el pulso tenso de “We Don´t Know What Tomorrow Brings”. Cuando encaran el  final (“Skrting On The Surface”), se entiende mejor el título del álbum mientras perdura cierta grandeza entre el humo de los vientos a flote en su universo. Una luz para llamar la atención. Los náufragos de la era moderna implorando una vez más auxilio.