Prosigue C Duncan su viaje de exploración musical por los confines de la belleza absoluta. Aunque hasta ahora ya había demostrado una sintonía especial con los sonidos de plasticidad elegante –en la reseña del anterior “Health” se vertieron comparaciones con Steely Dan, High Llamas y Prefab Sprout-, en “Alluvium” (Bella Union 2022) la receta recibe una dosis de edulcorante natural indispensable para paladares obsesionados con la melodía.

No sabría hasta ahora contextualizar bien la metodología compositora del escocés, pero esta vez ya no son necesarias las matizaciones. Todo el álbum es oro puro. Desde maravillosas obras de delicadeza para quienes disfrutan con la evolución de Villagers (“Heaven”), con la calidez de Andrew Bird (“Bell Toll”) o con exquisiteces al piano (“Lullaby”), no hay tregua. Un juego de espejos ondulantes donde todo flota en movimiento grácil, como caminar de puntillas sobre las nubes –belleza con paso tan sigiloso como firme la de “Torso” y “Pretending”- que nos elevan a una cúpula sensorial -`time to leave the earth´, aconseja en “Earth”- donde podemos abrazarnos con ese vals apuntando al infinito que es “The Wedding Song”, para terminar con una preciosa canción de cuna (“Upon The Table”). Modestia imperial.