Tanto en el segmento country como en el rock, la proliferación de narradores ha enriquecido el ideario. Desde los hobos de hace tres cuartos de siglo a la electrificación con Bruce Springsteen, quien siguió abriendo camino tras los pasos de Dylan, para que otros –más o menos country, rock o incluso soul: Lee Clayton, Phil Rambow, John Hiatt, A. A Bondy, Strand Of Oaks, Boniface- confeccionasen miles de historias nutritivas que han entretenido y educado a la audiencia. Y Craig Finn, tanto en The Hold Steady como en solitario, es uno de los storytellers más fiables.

Su nuevo disco “A Legacy Of Rentals” (Positive Jams 2022) tiene, además de su narrativa habitual –historias de carretera, soledad, cambios sociales, pérdida de tradición, ciudades cuyo landscape ha cambiado, takeaways vietnamitas, etc-, el suplemento inspirado en la pandemia. Esta vez las canciones supuran una textura más melódica gracias a la producción de Josh Kaufmann, los arreglos orquestales de Trey Pollard desde Spacebomb –este año ya ha salido su nombre en otros discos como el de Faye Webster- y la gran colaboración de Cassandra Jenkins añadiendo un punto de sensibilidad superior. Numerosos personajes encontrados a lo largo de la ruta de la vida –Deanna, Anthony, Jessamine- protagonizan las canciones, y en casi todas hay frases para subrayar: `but there´s something insincere inside her smile´ (verso de “The Year We Fell Behind” que más de una vez hemos sentido en nuestras carnes mirando a nuestro interlocutor) y `put some gas in the tank, paid with credit card so I couldn´t even have to say thanks´ (de “Due To Depart”, o cuando estás harto del mundo) son dos muestras.

La canción que más impresiona –gracias en parte a Cassandra- es la espléndida “A Break From The Barrage”, aunque tampoco desentona el sigilo desde el músculo de “This Is What It Looks Like” como muestra de híbrido de americana concienciada. A flor de piel.

`And it was nice to finally feel a little something´.