Cuarenta años atrás, la eclosión de la música africana –más allá de su perímetro natural- coincidió con la digitalización embrionaria del rock y derivados, comenzándose a utilizar la electrónica en diversos ámbitos musicales. Ejemplos de aquellos primeros esbozos podrían ser “Techno-Bush” de Hugh Masekela y “Nangadeef” de Ray Lema. Actualmente, la mayoría de discos provenientes del continente negro –sobre todo los actuales artistas nigerianos, como Davido, Tiwa Savage, WizKid o Burna Boy- utilizan la tecnología con tanta profusión que a veces cuesta escuchar instrumentos clásicos en sus grabaciones.

Nacido en Kinshasa pero desde Montreal, Pierre Kwenders juega con lo sintético en su tercer álbum “José Louis And The Paradox Of Love” (Arts & Crafts 2022) sobre una colcha canadiense planeadora. “Liberté, Égalité, Sagacité” -donde colaboran Win Butler y Régine Chassagne de Arcade Fire- es casi más house que afro. También se empapa del flujo western “Papa Wemba”, desde la cadencia de su ritmo, tan cálido como los saxos y las cuerdas panorámicas que lo envuelven, mientras la sensualidad cimbreante de “Coupé” vuelve a contar con la presencia de Régine, que aporta con sutileza sus conocimientos africanos a través de su herencia haitiana.

En la confección del álbum han participado Tendai Baba Maraire de Chimurenga Renaissance -¿guiño a Thomas Mapfumo?- y King Britt de Digable Planets, como muestra del eclecticismo subterráneo presente.