La hija del predicador. Desde Tallahassee, Ethel Cain busca combinar sus raíces religiosas con la mística inquietante que envuelve este entorno, a través de un dream pop oscuro a juego. Lo que podría parecer un manual de belleza gótica sureña sin embargo, a medida que avanzan las canciones, muta a un ambiente con momentos de asfixia y temor. Por algo Hayden Silas Anhedönia se bautizó profesionalmente con el apellido Cain.

“Preacher´s Daughter” (Daughters Of Cain 2022) contiene 13 canciones y dura 75 minutos. Se toma Ethel pues su tiempo para desarrollarlas. Desde la magnificencia trágica y solemne de “Family Tree”, llega en “A House In Nebraska” a un crescendo que no desacelera hasta el quinto minuto -`I feel so alone´- para reventar en el séptimo, en una extraña amalgama entre la seda y el sedal, entre el lazo y la soga, entre el Springsteen de “Nebraska” –sí, el título de la canción lo pone a huevo- y el Nick Cave de “Murder Ballads”. Aprovechando la grandeza estructural de los guiones de folk turbio –pienso en Handsome Family- apuntando a Low, Grouper o Lingua Ignota. Lo que se dice y lo que –casi siempre terrible- no. Una violencia subyacente capaz de intuirse ante un piano solitario como el de “Western Lights”, que esconde y a la vez sugiere toneladas de dramatismo.

Cuando en los 9 minutos de “Throughfare” se suelta más dispersa en un ritual liberador, ya estamos preparados para encarar tanto los zarpazos aterradores de “Ptolemaea” como las escarchas reverentes y bonitas de “Strangers”.