Era obligatorio seguir la pista de Elephant desde el verano de 2021, cuando un EP donde brillaba “Midnight In Manhattan”, un portento de melancolía estival, nos robó el corazón. Desde Rotterdam, este cuarteto modesto ponía sobre el tapete las bondades del soft rock aglutinando sus elementos variopintos en composiciones elegantes y musculadas.

Así lo muestra el póker de ases con que empieza “Big Thing” (Excelsior 2022). Y me quedo corto. Si sorprende la solvencia de “Calling” –entre Tahiti 80 y Real Estate-, el asombro se va haciendo mayor con “Medicine” –coros tipo Teenage Fanclub o Summer Salt-, “Hometown” –arpegios como The Clientele- y “Only Love”, a lo Andy Shauf. Menuda primera cara.

Las cinco canciones del reverso no se quedan atrás, combinando referencias similares con un relajo que nos atrapa por su sencillez. Podría acusárseles de mimetismo pero no procede, pues llevan la música a su terreno creando un universo personal sin deudas. Humedad acuática con olor a Michael Head en “Reptile Zoo”, guitarra a lo George Harrison en “Saturday Night”, perfume de Grateful Dead en la tradicional “Know Your Rider”, y resonancias Fleet Foxes cerrando con “Bird´s Eye View”: todo forma parte de un puzzle que va más allá de lo musical y apela a la construcción de un estado de ánimo. Estamos hablando, sin dudarlo, de mi disco del verano de 2022.