Lleva tiempo Julia Jacklin –con sus discos previos “Don´t Let The Kids Win” y “Crushing”- reivindicando un hueco en el podio de las nuevas mejores cantautoras del siglo, y “PRE-PLEASURE” (Polyvinyl 2020) no hace más que apuntalar esta percepción.

A la sensación de plenitud y madurez contribuyen los músicos de las sesiones de Montreal y sobre todo los de The Weather Station además de Owen Pallett, siempre preciso a la hora de subrayar con cuerdas en el momento justo lo que ella pretende comunicar. Como ese ambiente de ensoñación señorial de “Ignore Tenderness”, cuando el estribillo se desparrama entre algodones y ella -`you are not what you get, you are what you give away´- se entrega orquestada. Después, ya cerrando el álbum, en “End Of A Friendship” también se regodeará -`all my love is spinning round the room´- entre las cuerdas de una orquesta de Macedonia grabando en Praga.

Salvo dos canciones más eléctricas –el single “I Was Neon” y “Be Careful With Yourself”-, el álbum discurre con tono de cantautor actual; íntimo aunque sin abusar de las acústicas. Arrasa cuando estira “Lydia Wears A Cross”, proyecta desazón en la tristeza rítmica de “Love, Try Not To Let Go”, emociona con el tono modesto a modo de espiritual moderno de “Too In Love To Die”, aferrándose a la fortaleza de un amor que la protegerá  -de hecho aferrándose a una razón para seguir viviendo- mientras lo sienta. Sin olvidar por supuesto “Moviegoer” y esa batería solitaria atrapando lo que quiere decir entre líneas uno de los mejores textos del año. Going to the bar on the corner. To meet someone new.