Esta vez Unloved han pensado a lo grande. David Holmes lleva años entregando excelentes bandas sonoras, algunas junto a sus compañeros de grupo Keefus Ciancia y Jade Vincent, y necesitaba tanto seguir reivindicando esta faceta como subrayar influencias diversas con el tino de todo melómano aplicado y entusiasta.

Doble álbum pues, este “The Pink Album” (Heavenly 2022) está edificado sobre cuatro pilares: la ya mencionada influencia de la música en el mundo del cine; el entorno actual de una electrónica que disfruta pareciendo analógica; un legado que puede escorarse tanto al dream pop como hacia el garage; y todo adobado con un perfume francés confortable entre almohadones sixties.

En “Waiting For Tomorrow” podrían ser Broadcast interpretando a los The Love Affair de 1968. En “Turn Of The Crew” –con la ayuda de Raven Violet- parecen recrear un “I Feel Love” de catacumbas. “Now” suena más dopada que Chromatics en un guateque hippy, al igual que “No Substance” oliendo a Spacemen 3. “Foolin´” a ratos se recibe algo abigarrada, como un soundtrack de 007 desmadrado, mientras “Number In My Phone”, por su aire afrancesado, deja claras las razones por las que después figurará Jarvis Cocker en el Brill Building trasnochado de “Accountable”. Otras colaboraciones notables son las de Jon Spencer en “Call Me When You Have A Clue” y Étienne Daho en “Love Experiment”.

Parte del gancho de la grabación reside en el sprint final. El trote mortuorio de “To The Day I Die” deviene darkwave atmosférica, casi insinuando un guiño postrero a Lynch y Badalamenti. “Walk On, Oh Yeah” es una plegaria de solemnidad oscura mutando de pronto a folk, “There´s No Way” seduce por su romanticismo denso, y “I´ve Been Thinking About Her” es el epílogo fílmico boreal perfecto para cerrar una oferta de proporciones inmensas, con su narrativa onírica propia (y no hemos hablado del tono espectral de la voz de Jade). Sumergirse en sus 22 composiciones supone una experiencia amniótica insólita.