Las pequeñas variaciones estilísticas, en un planeta cada vez más globalizado, a veces dependen de la combinación entre procedencia y ubicación. Los tumbos de la vida de Jo Schornikow, desde su Melbourne natal, la llevaron a una relación con Matthew Houck (Phosphorescent) y a una residencia en Nashville. ¿Una australiana metida en country o americana?

Más bien una cantautora dotada de la iridiscencia oceánica que toma de Nashville solo lo que precisa, obteniendo un cóctel entre pop y rock con un poco más de nervio que los Fleetwood Mac post “Rumours”, bien respaldada por una solidez sonora sobria capaz tanto de permanecer en la orilla pop como de pisar de puntillas por suelos más eléctricos. La mezcla de ambos marca territorio al abrir con “Lose Yr Love”. Después se inclina primero por lo vaporoso (“Visions”), afilando las uñas al final de la tercera pieza (“Comeback”) con esas guitarras eléctricas. Siempre con los teclados que lo empastan todo al estilo gran banda, con especial hincapié en la influencia Phosphorescent en “Wrong About You”. Y si destaca la estructura armónica de “Plaster”, no le va a la zaga el final sorprendentemente abrasivo con una “Altar” que abre puertas a una grabación futura más carnal. Cotizando al alza.