Aunque siempre es bien recibido un nuevo trabajo de cualquier miembro o ex miembro de Real Estate –nunca falla el tono ambiental marca de la casa-, también es cierto que cada vez debemos bajar más el listón de exigencia tras tantos años de proyectos paralelos. En el caso de Martin Courtney, es su segundo disco en solitario tras el debut “Many Moons” en 2015.

Por supuesto “Magic Sign” (Domino 2022) es bien recibido, faltaría más. Entre su pulso mullido disfrutaremos con las slides relajantes de “Corncob”, el tono entre Big Star y Teenage Fanclub de “Sailboat”, la más ensoñadora -¿la mejor?- “Time To Go” junto a una “Mulch” letárgica de melancolía Montgolfier Brothers, o el drive preciso crepuscular de “Terrestrial”. Todo bien dosificado gracias a la producción de Robert Schnapf y Matt Barrick, con la colaboración de músicos como Kacey Johansing y Tim Ramsey.

Se echa en falta no obstante algún detalle que nos succione a su espiral hipnótica. ¿Falla un poco la inspiración? ¿Estribillos planos no tan memorables? En cualquier caso, tirando Martin de oficio, los 36 minutos vuelan.