Al igual que Tallies respecto al dream pop melódico y rozando el shoegaze, Horsegirl hurgan en otros baúles del mismo pasado en busca de respuestas para avanzar. Penelope Lowenstein, Nora Cheng y Gigi Reece surgen de la escena de Chicago manejando guitarras de intensidad tórrida de hace treinta años, que ni se decantan por el grunge ni por el rock experimental ni por tres o cuatro estilos más, pero absorben de todos lo justo para hilvanar un sonido reconocible instantáneamente en su debut “Versions Of Modern Performance” (Matador 2022).

Ese acorde primario repetitivo de “Anti-Glory” que avasalla candente será el caballo de batalla en canciones tal que “Option 8” y “Homage To Birdnoculars”, así como en una “Beautiful Song” más ensoñadora y en “Billy”, la del cierre. En ambas participan Lee Ranaldo y Steve Shelley de Sonic Youth, probablemente gracias a la mediación de John Agnello, el viejo zorro de aquellos tiempos –ahora recuperado por otros talentos femeninos como Waxahatchee y Hop Along- que se encarga de la grabación.

Apenas hay sorpresas pese a la variedad. En “Dirtbag Transformation (Still Dirty)” podrían parecer cualquier producto Agnello de entonces –Breeders- o de después –Hole, Sleater Kinney- en una pieza rugosa capaz de derivar en melodía instantánea, mientras que el rasgar disfuncional arisco de “Live And Ski” evoca talante no wave. De momento buena carta de presentación respetando los referentes.