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Tenemos la imagen de que Bill Gates es la Bruja Mala del Oeste (bastante justificada). Por el contrario, Steve Jobs –creador de Apple– les parece a muchos el enrollado ejecutivo de un exclusivo club de diseño y facilidades. Pero el crecimiento de la compañía de Jobs gracias al ipod nos está confirmando que su manzana también tiene gusano.

Los juicios de Apple
La empresa norteamericana ha revolucionado en muchos aspectos el mercado tecnológico. Ellos fueron los primeros en sacar productos que integraban su propio software y cuyas aplicaciones web estaban también bajo su control, léase el iPod y la tienda iTunes. Sin embargo, detrás de esas grandes ideas empresariales y del carisma de Steve Jobs, encontramos a un controlador enfermizo, volcado en una gama de productos caros, incompatibles con el resto del universo tecnológico. Aún recordamos haber ido a una tienda Apple y que nos dijeran que no arreglaban ratones “porque los recambios son muy baratos” (precio actual: 69 euros). Su morro mítico quedo claro cuando pusieron las canciones de itunes a 99 céntimos de dólar en EE.UU, 99 céntimos de euro en Europa y 99 céntimos de libra en el Reino Unido. La presión de la comunidad europea les hizo bajarse del burro en territorio británico. Pero siguen en sus trece: el comprador de un iMac de 20’, que descubrió en su casa que no reproducía todo el abanico de colores que especificaba la publicidad.En el artículo de portada del Wired de este mes, firmado por Bryan Gardiner, se describe a Jobs como alguien capaz de aparcar en el espacio para discapacitados y “tan reclusivo que haría que Thomas Pynchon pareciese Paris Hilton”. Eso para empezar, porque el texto es un avance del libro sobre los agüjeros negros de la compañía.

La nueva fórmula festivalera de Vince Power

Salvando las distancias, en Inglaterra la fiebre por los macro-festivales está provocando problemas muy parecidos a los que viven los promotores españoles. La fiesta tiene cada vez más convidados, en parte por el creciente interés de las marcas de telefonía y alcohol en estos eventos.. Con este panorama, parece que la tendencia es a volver a lo básico. Vince Power, socio inglés del FIB que en su momento fue propietario del Reading Festival, ha anunciado la creación de un festival llamado Hopfarm en un parque de Kent sin patrocinadores, sin zona vip, sin backstage, de un sólo día y con Neil Young. ¿Se atreverá con algo parecido en España?

La dudosa fiabilidad de los informes de la Federación Antipratería

Hace unas semanas, el abogado especializado en propiedad intelectual David Bravo sacaba los colores a la Federación Antipiratería en su blog. En el último boletín de esta “sociedad privada sin ánimo de lucro”, comentaban los datos de un estudio que hablaba de la existencia de una corriente de usuarios de redes p2p contrarios a los webmasters que se lucran y perjudican a todos los internautas. Para ilustrar el informe incluían varios comentarios recogidos en diversos blogs. Bravo hizo algo tan sencillo como buscarlos a través de Google, empezó a tirar de la manta y descubrió que, además de descontextualizados, estaban creados desde una dirección IP que suele dejar comentarios firmados como FAP, los que han encargado el estudio. Además de tramposos, torpes.