La venta de música on-line sigue creciendo. La previsión es que en 2012 suponga el 40 % del total del mercado. Un mercado que, si bien es cierto, en cifras globales sigue dibujando una tendencia a la baja. Sin embargo, los periodos de crisis también son época de oportunidades. No sólo para los que controlan el negocio de la música en directo. Las grandes discográficas multinacionales llevan ya tiempo con un discurso lastimero, apoltronadas, escuchando a todo aquel que quiera poner en marcha una iniciativa en Internet que le reporte beneficios, y belicosas cuando toca pedir medidas a los gobiernos para luchar contra la piratería o reclamar compensaciones a los fabricantes de reproductores de mp3. A rebufo, los sellos independientes más activos están sacando tajada de esta actitud de las majors. Así, Microsoft, que estaba compensando a algunas multinacionales con un porcentaje de las ventas de su reproductor Zune –hasta un dólar por unidad vendida-, ha comenzado a pagar también a la comunidad indie. Tal como cuentan en Hypeboat, la empresa de Bill Gates está repartiendo cheques a las principales distribuidoras de música digital que trabajan con sellos independientes para que compartan estos ingresos entre sus representados. El siguiente objetivo de las asociaciones que defienden los intereses de las pequeñas compañías es que MySpace, que creció apoyando a sus artistas, no los deje de lado en la tienda que está poniendo en marcha.