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Siempre que se acercan las fiestas navideñas, por alguna razón digna de análisis, los corazones se ablandan dejando paso a buenos sentimientos que incluyen el aprecio de canciones que, en otras épocas del año, consideraríamos banales. Tiene mucho que ver con lo sucedido a lo largo del año, a la situación personal de cada uno y a los buenos deseos.
El caso es que el fallecimiento de mi cuñada a una edad relativamente temprana me ha dejado conmocionado. Uno se pregunta por qué la vida se lleva a unos y deja -momentáneamente- a otros, qué orden natural desconocido prevalece en la selección -más allá de la alimentación, los hábitos saludables, el deporte, el estrés y demás zarandajas-, y finalmente se rinde ante la realidad: ni soy el primero que se lo pregunta, ni creo tener a mano instrumentos fiables para ser el primero en averiguarlo. [Más…]

Muchísimos obituarios dicen que Aretha Franklin era la mejor cantante de soul de todos los tiempos. No sé si es o no cierto, pero su muerte me permite reivindicar “I Say A Little Prayer” como una de mis canciones favoritas -y no solo de soul- de siempre.
Seguramente influyó haberla escuchado -con atención- por primera vez a los 12 años, cuando mi cerebro empezaba a ser permeable a la música. Entonces ya me gustaba mucho, aunque la división en aquella época entre `lentos´ y `rápidos´ la dejó un poco en tierra de nadie, y no fue hasta la lista de mejores canciones publicada por el NME en 1987, situándola en primera posición, cuando me percaté de su importancia en mi formación musical. [Más…]

Formando parte de uno de sus discos conceptuales, ‘Schoolboys In Disgrace’ (RCA, 1975), aparecía este tema, “I’m In Disgrace”, escrito y compuesto por un Ray Davies recién recuperado de unas complicaciones en su vida personal y su salud debido al fracaso de su primer matrimonio y a su ingreso en el hospital por sobredosis de drogas. Por el título podría pensarse que se trata de un tema autobiográfico relativo a las vicisitudes del autor (lo que puede ser, al menos indirectamente, por los comentarios que aparecen en el libreto del disco, que enlazan su contenido con la época estudiantil de Ray y Dave Davies), sin embargo habría que encuadrarlo dentro de la historia conceptual que narra el álbum, que trata sobre el personaje Mr. Flash inventado para sus anteriores discos ‘Preservation Act’. [Más…]

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He elegido este tema perteneciente a uno de los discos más infravalorados de Randy Newman, ‘Born Again’ (Warner Bros., 1979), sobretodo por sus cualidades y por ser poco conocido dentro de la carrera de este gran autor nacido en la ciudad de Los Angeles.

Bien es sabida la capacidad satírica de sus textos, aunque con esta canción tal vez rozó los límites de lo políticamente correcto; de hecho recibió un gran número de cartas protesta debido a una letra donde plantea la idea de que la homosexualidad o el travestismo fuesen algo contagioso. Según declaraciones del propio Newman, su padre, Irving, que era doctor, le contó a los doce años una experiencia con un paciente que había sido golpeado por no acceder a una relación homosexual en las duchas de un gimnasio y esto hizo crecer en el joven Randy un cierto temor a sufrir una situación similar. Esta composición está inspirada en aquella anécdota: narra, de manera pretendidamente jocosa, la historia de un camionero que dispuesto a atacar a un travesti se transforma en el objeto de su persecución. Si bien Newman no deja de transmitir una serie de clichés existentes en la sociedad de la época (aunque probablemente todavía presentes en nuestros días): por ejemplo el lugar donde se desarrolla la escena: “on the corner of the street” o el hecho de definir la opción sexual con calificativos de corte despectivo: “This big old queen”, “I am but half a man”, “you’re walking and you’re talking like a fag”; al menos le da su merecido al agresor, preso de homofobia. [Más…]

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De la conjunción de dos enormes talentos como los de los estadounidenses Bruce Hornsby y el ex-Eagles Don Henley no podía resultar otra cosa que este gran tema, uno de los más importantes de ambos, incluso computando su carrera por separado. Aunque la colaboración fue estrecha, y data al menos de 1987, todo parece indicar que la música corrió a cargo de Hornsby mientras la letra fue tarea de Henley, publicándose el tema oficialmente en 1989 en el disco homónimo del segundo para Geffen. Para ambos existía cierta presión de la industria y el público: Henley contaba a sus espaldas con el peso del éxito pasado tras su contribución en Eagles (fue el letrista y la voz de “Hotel California” (1977) por ejemplo) y Hornsby venía obteniendo varios números uno en Norteamérica con The Range: “The Way It Is” (1986), “Mandolin Rain” (1986) y “The Valley Road” (1988). “The End of Innocence” supuso salvar los muebles en ese sentido ya que el single logró alcanzar lo alto de las listas, si bien con la entrada en la nueva década el impacto comercial de ambos empezó a declinar: Don tuvo problemas con su compañía cayendo en un largo hiato discográfico y Bruce empezó a escorarse hacia unos matices más jazz (se trata de un excepcional pianista) con menos concesiones al pop. [Más…]

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