
Siempre me pareció que trataba para la Francia de su época algo parecido –aun salvando muchas distancias- a lo que aquí, por ejemplo, pretendía inocular una Martirio, es decir, la condensación de la tradición más folclórica –y, por tanto reconocible- de su país con otra más urgente pero no por ello menos costumbrista, a pesar de la coartada intelectual y falsamente elitista: el (post) punk, al menos como referencia residual. [Más...]



