
Un día te levantas, escuchas el arameo y resulta que lo entiendes. Sientes un cosquilleo a la entrada del estómago y preguntas por el culpable. Le di el “sí, quiero” al colectivo animal mientras seguía conociendo nuevos amigos que venían a hablarme de aquellos maravillosos años del post-punk. ¿Y tú de dónde…? Bueno, que lo diga “Losing My Edge”. [Más...]



