
Diciembre de 2002. Guatemala. Estando en Quetzaltenango (Xela para los lugareños), llamé para hablar con la familia, y me dijeron que mi padre estaba ingresado tras sufrir un infarto. Nada aparentemente grave al parecer, así que proseguimos viaje. Recuerdo vivamente el trayecto entre Antigua, la frontera con Honduras y la estancia en Copán Ruinas, pueblo adormilado que vivía de los turistas que debían pernoctar allí si querían visitar las ruinas de Copán con cierta calma. [Más...]



