payday loans

La memoria me falla. Sé que en algún artículo lejano ya he hablado en el pasado de las sensaciones aprehendidas en 1985 en la ciudad de Manila, cuando aún mandaba el dictador Marcos. Aquella belleza extraña que golpeaba surgiendo de la miseria, como un rayo de alegría por encima de la fatalidad. Entonces la mía era una mirada joven capaz de obviar todo lo malo a cambio de una brizna de vida excitante imposible ya de degustar en Occidente. Además Manila era extraordinariamente musical; cada calle del barrio de Mabini tenía locales múltiples con música en directo donde se fogueaban bandas conocedoras del último éxito del momento que luego emprendían el exilio a todos los rincones -sobre todo turísticos- del sudeste asiático. Desde Corea a Bali, si había una banda tocando en un local, seguramente era de origen filipino. Y encima devoraban los hits venidos de fuera según un criterio muy del país. [Más…]

Khruangbin
30.03.2018

Cuando se habla de propuesta innovadora, no tiene por qué nutrirse ésta de elementos musicales inéditos, basta sencillamente con combinar influencias conocidas de manera original. Una de las más interesantes del panorama actual es la de Khruangbin. [Más…]

Regresé justo a tiempo, tras el exhaustivo control de bolsas a la entrada -a las autoridades australianas les parece bien que solo se droguen los aborígenes urbanos homeless-, para pulsar furtivamente cinco minutos de la épica contenida en la voz femenina de Amy Shark. Cerquita, Rolling Blackouts C.F, con las tres guitarras al frente -dos primos, dos hermanos: banda familiar-, ejecutaron mayormente las piezas de su indispensable EP “The French Press”, así como el nuevo single “Mainland”. Se les espera el primer álbum pronto, pero mientras tanto los asistentes nos dimos un buen baño entre las cenefas de juegos de guitarras bien trenzados, onda Feelies con adrenalina de intensidad transoceánica. Tanto el bajista de Cable Ties como sus dos compañeras al lado mío parecían conocer cada sílaba de los textos de las canciones. Más festivalera era la propuesta de Wolf Alice, por el diseño de las canciones y la actitud. Las bandas británicas suplen algunas carencias con trucos que funcionan muy bien sobre la tarima, desde el vestido rosa salmón de una delgada Ellie Rowsell hasta los movimientos de los instrumentistas. Y no es que el rock & roll sea un circo y precise de sobreactuación: está en la manera de vivir esta cultura desde pequeños. Furia controlada, algún guiño a los altibajos sonoros de Pixies, y más ruido que nueces en una de las agrupaciones triunfadoras del 2017. Desde lejos “Don´t Delete The Kisses” y “Bros” me llegaron distantes y carentes de los matices que las hacen tan contundentes en estudio.
Descarté el tramo final de Wolf Alice porque me parecía, como en efecto así fue, mucho más interesante la propuesta de Aldous Harding. [Más…]

¿Qué hacer durante una semana entera en Perth? La ciudad es tranquila, con una zona nocturna en Northbridge que a las diez entre semana ya languidece, incluso mientras alberga el festival de verano Fringe. Además de bañarse en playas cercanas como la hermosa Cottesloe, se contempla la posibilidad de alquilar un coche tres días para visitar la zona vinícola de Margaret River y la costa de Busselton (sur) o el desierto de Pinnacles (norte). Pero es sábado y hay hambre de ambiente cosmopolita.
Me aconsejaron Fremantle, villa colonial victoriana -y residencia de San Cisco- a 20 km en tren siguiendo la costa meridional. Muchos establecimientos de restauración, una playa asequible con autobuses gratuitos -South Beach- y una visita a la cárcel. La segunda sorpresa agradable del viaje casi me produce un desmayo al leer el flyer allí. Al día siguiente estaba previsto el festival Laneway en la explanada de la ciudad. Cuando vi el cartel, pensé que era una de las personas más afortunadas del planeta. ¿Cómo podía juntarse a semejante cantidad de músicos que me gustan en una misma jornada y que yo, que pasaba casualmente por allí sin información previa, tuviese el privilegio de asistir? Aún me hago cruces. [Más…]

Mis ganas de visitar Australia siempre habían tenido un componente más musical que viajero, y el objetivo principal no era tanto Brisbane (The Go-Betweens) como Perth (The Triffids). Incontables veces había soñado con visitar el oeste del país y su capital, sea porque en mi juventud trabé amistad con un británico que después emigró allí y con el que intercambiaba correspondencia epistolar, o porque necesitaba visitar el hábitat que sirvió de inspiración a una de mis bandas favoritas. Perth, la ciudad aislada, rodeada por miles de kilómetros de desierto; sus playas cegadoras solitarias; tomar el café en un tugurio alternativo increíble como Toastface Grillah; cruzar en Mandurah la desembocadura del río cuyo estuario sirvió de portada de “Born Sandy Devotional”… [Más…]

« Entradas anteriores  

You can buy steroids online! Buy winstrol and other steroids on safe place.