A menudo soy víctima de mis prejuicios. No puedo evitar un achaque de suspicacia cuando abordo el debut de un grupo británico laureado por todos los medios de comunicación de allí, solo porque trabajan con sonidos no demasiado trillados, sobre todo si su música es proclive a producirme dolor de cabeza. Así que la primera impresión antes de escuchar “Cannonball” (Fiction 2026) de Man/Woman/Chainsaw, al leer los créditos, no me aleja demasiado de la estantería donde guardo el ibuprofeno: en la producción figuran Margo Broom (Fat White Family) y Seth Evans (black midi).
Los primeros segundos de “Only Girl” me mantienen a la expectativa pues podrían ser los Genesis de 1974. Pronto no obstante se desencadena cierto tumulto, y en “Canyons” unos acordes lacerantes rompen el poso relajante del tema, al que la presencia del violín me da cierta tranquilidad; si se trata de un instrumento vital en el sonido de la banda, vamos por buen camino. Al surgir en “Goddamn Lizard Man!” guitarras afiladas que cortan, ya me empiezan a entrar ganas de ubicarlos entre Doors y Bad Seeds.
Todo sin embargo da un vuelco a mitad de la grabación. Con la entrada de “Lighter” en modo Carpenters –afortunadamente a una escala sin llegar al over the top- y una “Get Up And Dance” cuyo arranque podría ser de Leonard Cohen, todo lo que habíase preconcebido de la banda da un vuelco. Por muy quebrados que irrumpan en “Snakebite”, la voz solaz ensoñadora prevalece, y empezamos a darnos cuenta que, al revés que otras bandas multiformes –tipo Black Country New Road-, los instrumentos no se presentan virtuosos sino al servicio de la canción.
Párrafo aparte merece su fórmula de percusión seca –casi no wave- combinada con violín sublime y voz femenina, obteniendo un hipnotismo celestial en “Nosedive” y en “Something Else To Give”, seguramente las canciones que inmortalizarán a la larga a “Cannonball”. ¡Esta vez sí!
Let me go on, let me go
Hit a nosedive, cannonball