2022: cabos sueltos (11)

“Signal” (Saint Jude). No hay que confundir este trabajo del DJ Jude Woodward con un grupo inglés fenecido que operaba hace quince años. Su excelente aportación juega con elementos de la cultura británica de clubs, se ayuda de un colectivo de voces interesantes –Aga Ujma, Louis Culture, Halina, Trim- en temas que van de lo más oscuro a lo más luminoso sin hacer ascos a arreglos compactos. A veces como Tricky cuando falta oxígeno –partes 1 y 2 de “Signal”- y en otras buscando lo celestial, tanto en belleza –Sarah Downie de Drug Store Romeos en “Halfway” y “Feedback Song”- como en solemnidad: las muestras más interesantes serían “Late Summer”, parte 3 de “Signal” y sobre todo una “No Angels” que invita a pensar en un MC rezando en una catedral con la multitud fuera. Un diez en ambientación.

“Nobody´s Home” (Bakar). Artista del norte de Londres que también está triunfando en las pasarelas, canaliza las influencias mestizas de la ciudad –UK garage, dubstep, grime, trap-, las pasa por un turmix donde la tradición convive con lo nuevo –desde lo acústico hasta el rap- y las reinventa en un pop modesto capaz a la par de sonar íntimo y aportar beats gruesos. Como un cóctel anfibio entre el King Krule menos sórdido, TV On The Radio y Fine Young Cannibals encarado al 2022. Apuntes de inmigración (“The Mission”, “Not From Here”), aires de punk sin guitarras (“Ginger Pubes”), sigilo (“Runaway”), elasticidad (“Reclaim!”), beats contundentes (“NW3”), amagos de gospel (“Free”, “Build Me A Way”), y una excelente colaboración con Celeste (“Gotham”). Todo muy diverso en manos de Zach Nahome (PinkPantheress, Slowthai).

“Happiness, Guaranteed” (Mansionair). El segundo del trío de Sydney no acaba de mejorar las expectativas del anterior, al menos en los dos primeros cortes. Despliegue aparatoso, debido quizás a la resonancia de la percusión agravada por la rigidez rítmica. Pero a partir de la tercera –“The Trouble With Us”-, el estribillo empieza a agarrar, así como el juego dramático entre el nervio y la sedación de “Mirror Me”, la corta “Adeline” en plan Bon Iver, o el beat electrónico de “Shallow Water”, esta última dando paso a un segundo disco más especializado en temas para clubs con colaboradores como NoMBe (“Guillotine”), “Kim Tee (“Next High”) o Yahtzel (“Don´t Wait”).

“Teatro Lúcido” (La Femme). La cercanía española de algunos miembros –Biarritz- les ha animado a una incursión hispana –se subtitula “Vol. 1: une odyssée hispanique”- que suena bien si vives al otro lado de la frontera. Y es que no resulta fácil filtrar flamenco, pasodobles, jotas, cancionero de tuna y mariachis a un estilo como de la banda, actual pero carente de la chispa del momento –para entendernos, ni son Rosalía ni Los Hermanos Cubero ni Khruangbin, pese a que la portada se parece en diseño a la de “Hasta El Cielo”-, con acento francés, alusiones a sexo y drogas desde una irreverencia de sofá (bueno, de chaise longue), y términos como `un poco loquito´. Zapatero a tus zapatos.

Finders Keepers & B-Music

Cada vez me cuesta más encontrar sellos con identidad y compromiso dentro del mundo editorial actual. Lejos quedaron los años de esplendor electrónico en los cuales parecía que cada sello era especialmente único –esos maravillosos y también sobrevalorados 90- de Mo’Wax, Ninja Tune, Kompakt, Tigerbeat6, el conglomerado K7! o incluso Warp, ensimismado ahora en un batiburrillo estilístico inclasificable a pesar de que de vez en cuando hay aciertos estimables. Sigue leyendo Finders Keepers & B-Music

Charanjit Singh y el Acid House

La música electrónica juega en una liga distinta para algunas cosas. Es un campo relativamente joven al lado de los saxofones, las guitarras, de las partituras o de los trombones, permite flexibilidad, permeabilidad y a veces tiene un trasfondo desconocido; dejándose embaucar, uno puede tragarse cualquier broma si no atiende al libro de instrucciones que viene con cada disco o si no se conoce al artista. Sigue leyendo Charanjit Singh y el Acid House

The BBC Radiophonic Workshop

“Many sounds have never been heard by humans: some sound waves you don’t hear but they reach you. Techniques combine singers, instrumentalists and complex electronic sound. The Emotional intensity is at a maximum”, (White Noise, «An Electric Storm», 1969).

Charlaba hace poco con un amigo músico acerca de los miles de bancos sonoros, jingles y sintonías olvidadas que RTVE conserva en sus baúles y que con toda probabilidad no verán la luz en un plazo corto de tiempo. Sigue leyendo The BBC Radiophonic Workshop

Four Tet

 

Hay algo maravilloso dentro del mundo del -ya no tan- enfant terrible Kieran Hebden, una especie de magnetismo inherente que hace que sus álbumes difieran en mínimos detalles el uno del otro pero tengan tonos variables según por dónde se enfoque el sonido. Son detalles inapreciables en superficie con una sola escucha, pero que hacen reconocible siempre su firma a partir de la segunda o tercera audición: “suena a Four Tet”. Sigue leyendo Four Tet