Hace unas semanas visité unos cuantos lugares de Indonesia que se han llenado de nómadas digitales que procuran combinar teletrabajo en un supuesto `paraíso´ exótico con las comodidades de moda. En Canggu, Bingin y Uluwatu en Bali, en Gili Trawangan, Gili Air y Kuta en Lombok han florecido restaurantes con healthy food, cafeterías coquetonas, centros de masajes y gimnasios entre cocoteros, y ya están padeciendo –tráfico, polución- las consecuencias de este turismo que despersonaliza –tanto cultural como ecológicamente- estos otrora santuarios casi hippies.
Entre el nombre de la banda, Telehealth, y el del segundo disco “Green World Image” (Sub Pop 2026), puede intuirse, sin moverse de su entorno de Seattle, el mensaje subliminal de su música tratada con una mezcla de electricidad, punk, electrónica plebeya, acritud y sarcasmo –se les describe como una mezcla entre The B-52´s y Devo, aunque yo añadiría no wave, Talking Heads (“The Telehealth Shuffle”) y Franz Ferdinand- con entusiasmo bailable. Un sonido retrofuturista a veces con el pulso seco de LCD Soundsystem (“Kokomo 2”, “Living, Laughing, Loving, Trying”), otras veces más ágil y estruendoso –un tramo de “Donor Country (A gOoD cAuSe)” recuerda a “That´s Not My Name” de The Ting Tings-, sin esquivar la velocidad frenética de los tecnócratas urbanitas –los que no han tenido la oportunidad de desestresarse en un beach club balinés- ahora adictos a nuevas cafeterías trendies donde se toma café de pie (y sin azúcar). Muchas canciones supurando arrebato, algunas elocuentes (“Cool Job”) y ni una sola concediendo una pausa entre tanta adrenalina. Urbanos, insumisos, estilizados y producidos por Trevor Spencer, servirán como banda sonora de cualquier fiesta en oficinas de Silicon Valley.