Músico de Ohio residente en Nashville por motivos profesionales -toca la pedal steel en la capital del country-, Luke Schneider está relacionado con otros músicos de la zona como William Tyler, que intentan ir más allá con su instrumento de lo que requieren quienes le reclutan como carne de sesión.
La muestra, su debut “Altar Of Harmony” (Third Man 2020). Una escucha sin información generaría la opinión de que es otro más de ésos paseando por la delgada linea que separa los términos new age y ambient ideal para yoguis. Líquido, reposado, esboza sonidos que surgen por entre la típica colcha celestial sintética, a veces con un trallazo hiriente (“Anteludium”) o viajando desde una galaxia lejana.
La sorpresa no obstante sacude al enterarnos -suponiendo que sea verdad- que todos los sonidos del disco han sido emitidos por una 1967 Emmons push/pull pedal steel guitar. El modo en que Luke ha convertido notas ondulantes en una masa electrónica amorfa y bella -la etérea vaporosidad de “Invicta Affectio”-, su manera de manipular el sonido y los filtros utilizados, se convierten en una intriga capaz de fascinar a quien la escucha, hasta hacerle olvidar el término new age -a pesar de los títulos de las piezas en latín- y decantarlo hacia el ambient renovador.