Nailah Hunter

De educación religiosa con padre pastor en L.A., Nailah Hunter se formó musicalmente en la iglesia practicando con bastantes instrumentos, entre ellos el arpa que en “Lovegaze” (Fat Possum 2024) utiliza con profusión para crear ambientes solaces.

Nos sumimos en su capa sonora con elementos de new age digital, cierto aire cósmico y ligeras briznas de trip hop. Todo encarado a un ambiente de evanescencia lírica y letanías místicas. ¿Una Björk de color? Ciertamente Nailah está mejorando su técnica como vocalista para arrumarse al arpa y profundizar en su universo de paz, amor, jardines frondosos y sol perenne que calienta el alma pero no quema el cuerpo. La pátina sintética queda difuminada por el arpa y sobre todo por la vocalización idílica y diletante, creando un marco de primor y ensueño (“Adorned”, “Into The Sun”) que incluso perdura sin voz (el instrumental “Cloudbreath”).

Evidentemente no es música hecha para el músculo sino más bien para acompañar la meditación. Y no tiene por qué ser escuchada en una clase de yoga. Una ligera reorientación hacia el pop propiciaría una popularización masiva.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *