Captain Beefheart: 12 causas

1 El 17 de diciembre fallecía Don van Vliet. Muchos coincidirán con que el viejo Captain Beeheart fue un músico raro. Pero de raro también acusaban a su enemigo íntimo, Frank Zappa. Me niego a utilizar el mismo calificativo para definir un grito primario que un discurso elaborado. Creo que el Capitán fue un músico inocente.

2 En la música no siempre sirven las reglas que a nosotros nos ordenan. Me puedo tirar diez años alabando el método democrático con el que componían Can, pero sería de necios negar el poder expresionista tan brutal que salieron de las sesiones tiránicas de “Trout Mask Replica”.

3 Posiblemente haya que irse a los algodonales del Delta o a las cuevas del Sacromonte para encontrarse un primal scream tan sincero y jondo como “Trout Mask Replica”. Pero si hablamos de rock, podemos entonces abrir el debate.

4 Dicen que el Capitán era arisco, que le hacía feos a todo el mundo. Después de leer a Lester Bangs -“Mainlines, Blood Feasts And Bad Taste” no se lo recomiendo a los que aceptan el futuro venga como venga porque al menos no es pasado-, no veo en ello más que un pragmatismo deprimente. Para que voy a complacer si no me van a aceptar.

5 «Escribir de música es como bailar de arquitectura”, dijo Frank Zappa. De acuerdo, los críticos somos unos friquis. Aceptado. Ahora pasemos página: ¿no es incluso más gráfica esta orden? “¡Toca una fresa en la batería! ¡Hasta que no seas capaz de tocar una fresa no te doy de comer!” (Don van Vliet al batera John French en aquellas diabólicas sesiones del 69).

6 “Trout Mask Replica” tiene mucho de “Arrebato”, el mito de Iván Zulueta. Ambos artistas se vaciaron hasta bordear territorios de locura. Obras puntales de misticismo inverso. El donostiarra se vino abajo. El Capitán sacó fuerzas de no sé dónde para grabar meses después “Lick My Decals Off, Baby”, o la sensación de ir a 140 por una autopista fijándote en el rostro de todos los conductores que llegan en sentido contrario. Para escribir una tesis.

7“Frownland” me sobrecoge. Un tipo con bigote y voz de haber vivido tres vidas seguidas pide a gritos la vuelta a casa de la misma manera –pero con los dedos más embrutecidos- que un niño de cinco años llora en el colegio para que sus padres vengan a recogerlo. El pequeño Donald dejó la escuela a los doce años.

8 Ya tengo deberes para este próximo año. Volver a dar una oportunidad a aquellos discos que acabaron su año con una cruz bien grande en la portada. De “Strictly Personal” dijeron que la nefasta producción se comió el alma del Capitán. Acabo de metérmelo de nuevo antes de recibir a mis invitados en la cena de Nochevieja. Magnífico. Un apéndice natural del por todos celebrado “Safe As Milk”.

9 El Capitán pintaba. De hecho así se ganaba sobradamente la vida desde que en 1985 expuso por primera vez a lo grande. Fue en Nueva York. Alguna de sus obras llegó a venderse por 50.000$. Pero –y para no contradecir las caprichosas leyes del arte- su mejor trabajo no tendrá cotización. Sus secuaces de la Magic Band parecían los personajes del Mago de Oz regresando del rancho de Charlie Manson.

10 Creo que la música de Captain Beefheart es una puerta útil hacia el free jazz. No puedo imaginar otro gancho en el que se junte la precisión de la aguja y el atractivo del cebo. Al free jazz no se llega a través de un juguete, pero sí mediante un juego. Precisamente, ese que el Capitán manejó sin instrucciones entre 1969 y 1970.

11 Escuchen “Shiny Beast”. O “Bat Chain Puller”, su nombre original. Ahí empezó la segunda encarnación de la Magic Band. Quizás sin aquel regreso no hubiera visto de manera clara que su inmediato futuro estaba con los pinceles. No porque la música ya no tuviera sentido, sino porque estos discos reforzarían su sentido del espacio.

12 Prefería hablar con mujeres que con hombres. Decía que le entendían mejor. Como se perdía mucho elaborando sus letras, ellas parecían tener menos prisa en llegar hasta el final.

Feliz año. Volvemos a citarnos con Captain Beefheart en la revisión de febrero de Rockdelux.

19 comentarios en «Captain Beefheart: 12 causas»

  1. César, ¿tú podrías decirme qué piensas sobre Maria Doyle Kennedy como cantante y sobre su repertorio? Eso, suponiendo que hayas formado alguna opinión, por supuesto. Perdona por el atraco, no es nada personal. En realidad, formulo la misma pregunta a David.
    ¡Gracias!

  2. Pues es una tía que lo hace de coña y con unas canciones con mucha garra. Están al alcance de cualquiera en el youtube en la red. Me parece poco profesional tu respuesta. ¿O es que María y su compañía no se «pasan por taquilla»…?

  3. Pues siento discrepar, Anselmo, pero lo que no me parece profesional es emitir una opinión tras un par de escuchas en la red. Los poco profesionales son los que escuchan un producto a salto de mata y hacen después reseñas de saberlotodo. Ahora bien, si te parece poco profesional nuestra actitud, siempre puedes acudir a otras páginas que lo sean más.

  4. No había escuchado el «Shiny Beast», y me ha gustado muchísimo. Y «Bat Chain Puller» es una de esas canciones que podría escuchar 6 veces al día.

    Seguir sacándole punta al Capitan no tiene precio.

  5. La respuesta de Estabiel es seca y poco esperanzadora en cuanto a la investigación de lo que dice que ignora. Maestro Ciruela cree que está ante unos eruditos del tema e inocentemente piensa que le van a echar un cable, pero se encuentra con un muro de intereses creados. A ver si de esta manera, algunos que aún no sabían de qué va esto, se van enterando.

  6. «Intereses creados…de qué va esto». ¿Podrías precisar dónde piensas que están nuestros intereses y dónde nuestro desinterés, Marcela? Si no conozco a un artista y confieso mi ignorancia, me parece malsana la alusión a una intencionalidad que se me escapa. Ni siquiera tenemos publicidad (que podríamos salir a mendigar, y algo caería). ¿Toda esta teoría conspiratoria por causa de una respuesta seca? ¿En serio piensas que alguna discográfica nos paga? ¿Tan importantes somos? Alucino.

  7. Bueno Marcela, te aseguro que no soy tan inocente como crees, aunque no me lo tomo de forma peyorativa. En cuanto a Estabiel, vamos a dejarlo en que es el escueto de este equipo, ya que al menos, Mordoh se ha preocupado de mantener un diálogo sobre el tema.

  8. Marcela ¿ has oido hablar de «Chucha la de Nenbra» ?
    Que los reyes os traigan de todo, menos carbón , que de ese me ancargo yo!.

  9. He intervenido yo porque me han soliviantado las insinuaciones en el comment de Anselmo, que después las ha repetido cambiándose el nick por Marcela. Evidentemente, algo le hemos hecho a esta persona para merecer su ira, o algo se le ha hecho desde algún medio donde Estabiel y yo colaboramos.
    Lo más triste sin embargo es que con un off topic estemos destripando miserias precisamente en este post, que debería estar repleto de comments loando las andanzas del Gran Capitán. Si yo ya incluso estaba echando mano de algunos discos olvidados de Gary Lucas para poder hablar con propiedad. Además de un hipotético duelo de almas de titanes, estén donde estén, con Frank Zappa, recordando asuntos terrenales como Willie The Pimp.

  10. pues me apunto a lo que dice Mordoh y hablo de mis momentos preferidos de Van Vliet:

    1) Mirror man: el primero de los discos perdidos del Capitán, una marabilla de boogie minimalista y esquizoide, en mi opinión superior a todo lo anterior a Trout Mask Replika.

    2) Bongo Fury: el alucinado (y difícil) disco que editó con Frank Zappa. Una marcianada de tomo y lomo.

    3) Doc at the radar station: Beefheart meets punk. En un particular canon de Johnny Lydon, se encuentra junto al gran Nadir’s big chance de Peter Hammill como con más imperdibles que los de los imperdibles.

    Salud y, en día de Reyes, república.

  11. Vaya, tenía el «Bongo Fury» en casa y ahora no lo encuentro…pasa a engrosar mi lista de discos perdidos. No es el que más escuché en su día, pero sí que recuerdo esto:

    http://www.youtube.com/watch?v=tQdud-gnW8U

    Recuerdo que lo primero que escuché de él fue el Safe As Milk y el Mirror Man. Este último me lo puse de nuevo el otro día y se sigue manteniendo bien. El Clear Spot y el Spotlight Kid se me han caido un poco. Al Ice Cream For Crow siempre le tuve cariño y después de reescucharlo se lo mantengo. En su día me entró bien la aridez de Lick My Decals Off, Baby y sigue haciéndolo (I love you big dummy!). El Troust Mask Replika nunca me lo puse dos veces seguidas, quizá por acceder a él durante una época en la que ya se me había pasado la fiebre Beefheart. Pero voy a darle más oportunidades.

    Y qué momentazo el Willie The Pimp, duelo de titanes, como dice Mordoh.

  12. Me alegro de que hayamos retomado el hilo del post. Creo que somos bastante afortunados de que altercados como el de Marcela/Anselmo (2 nicks para una sola IP) no se repitan con asiduidad. No es la primera vez que este foro se utiliza para ventilar rencillas.
    Es cierto que mi respuesta es escueta. También lo soy a menudo cuando un post genera ciertos agradecimientos. No suelo corresponder. El único motivo es no enturbiar el desarrollo fluido del hilo de comentarios.

  13. Sois unos chachis. No hay respuesta que me dé más asquete que el típico «Ahora bien, si te parece poco profesional nuestra actitud, siempre puedes acudir a otras páginas que lo sean más.»

  14. ¿Acaso alguien espera que Mordoh, Estabiel o cualquiera de los que maman de las ubres de las discográficas, lo reconozcan en voz alta y clara?
    Hay que olvidarse de eso y centrarse en la diversión que supone leer los subterfugios que elucubran para zafarse del marrón:
    «Ni siquiera tenemos publicidad (que podríamos salir a mendigar, y algo caería)» Mordoh.
    «Es cierto que mi respuesta es escueta. También lo soy a menudo cuando un post genera ciertos agradecimientos. No suelo corresponder. El único motivo es no enturbiar el desarrollo fluido del hilo de comentarios.» Estabiel.
    «Lo más triste sin embargo es que con un off topic estemos destripando miserias precisamente en este post…» Mordoh.

    ¡JIJIJIJI! ¡¡Entrañables!!
    .

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