«Muchacho» (Phosphorescent)

En 1987 estuve de vacaciones por la zona mejicana que aún no se llamaba Riviera Maya. Las playas de Puerto Progreso, Isla Mujeres y Akumal servían de remanso –alternativo a las de Cancún o Playa Del Carmen– en una ruta cuya prioridad era la arquitectura. Recuerdo, para bien y para mal, un atardecer idílico cuando me bañé , casi solo, en una cala de agua deliciosamente tibia en el mes de febrero, con las ruinas de Tulum ejerciendo de postal mágica ante mis atónitos ojos mientras el sol se escondía (por aquel entonces las hordas turísticas aún no bajaban hasta allí). Y también recuerdo el peor cubículo donde haya dormido jamás, motel El Crucero, en el cruce entre la carretera que baja de Cancún a Chetumal y el desvío a Tulum. Eso sí, por US$ 9 la doble. Tal vez debería haber optado por una de las cabañas al borde del agua, con hamacas en vez de camas (por los escorpiones), de puro cemento y excelentemente ventiladas a merced de la brisa caribeña (las ventanas no tenían cristales).

En una de estas instalaciones, imagino que convenientemente renovadas tras un cuarto de siglo, quizás haya pernoctado Matthew Houck cuando anduvo por la zona para centrarse e inspirarse en la creación de “Muchacho” (Dead Oceans 2013). Este nieto de predicador que tan bien plasmó en “Pride” la espiritualidad singular de Phosphorescent y se dejó llevar luego por la genética country –una ambivalencia similar a la de Will Oldham-, en esta ocasión busca un retorno sigiloso adoptando actualizaciones –algo de electrónica- mientras se deja aconsejar por un productor veterano y experto como John Agnello (Son Volt, Kurt Vile, Dinosaur Jr, Mark Lanegan y un larguísimo etcétera).

Tiene “Muchacho” un principio y un final intencionadamente relacionados –“Sun Arise!” y “Sun Arising”– a modo de concepto, entre los cuales se presentan ocho temas sin huir de la estructura country: el diseño se aviene a cruzar la frontera mejicana, dos canciones se desmarcan con teclados –“Song For Zula” y “Ride On/Right On”– y una se debate –“Muchacho´s Tune” es como un vals digital- dubitativa, pero las demás contienen los elementos –slide- básicos del género. Destacan los acordes dramáticos de “A New Anhedonia” arropando el siempre excelso lamento de Houck, y los vientos mariachis de “Down To Go”. Y si lo analizamos con perspectiva, deduciremos que se empieza con talante artificial para terminar de la manera más pura posible. Todo un mensaje.

5 comentarios en ««Muchacho» (Phosphorescent)»

  1. Gracias a la machacona insistencia de alguien que se deja caer por aquí con nombre de fósforos carbonarios he tenido la oportunidad de disfrutar de lo lindo con esta maravilla, por sensibilidad, melodías, voces, variedad, arreglos… La mejor sorpresa de lo que va de año.

  2. Quiero entender que Beatriz no se refiere a una relación musical de estilos -pese a aludir a «los referentes»- y ni siquiera los está comparando: más bien pienso que le atrae el tipo de emoción que ambos le transmiten. Lo digo porque aún no he escuchado el nuevo de Mark, como ella al escribir de Houck, y le tengo ganas. Musicalmente no percibo similitudes relevantes, como podrían ser las del penúltimo Mulcahy con Jeff Buckley.

  3. Sin duda alguna una gran sorpresa para mi , alta sensibilidad y raizes profundas americanas.!
    Llevo escuchando Song for Zula varios dias insistentemente , descomunal y profunda , llega al corazon!

  4. Pienso exactamente lo mismo, César; y suscribo al pie de la letra lo de «Song for Zula», se me ha metido dentro. Hoy ha surgido en el mp3 en la playa y mientras miraba el mar, notaba que los ojos querían humedecerse. Claro que, yo soy muy llorón…
    ¡David S. Mordoh, le debo otra…!

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